¿Voto por ti o por los detalles?

Por Bairon Espinoza

Es la pregunta que el pueblo se hace para sí mismo. La pregunta no es sino el reflejo de un pueblo que carece de conocimiento sobre los candidatos a la Presidencia de la República del Ecuador, no sobre lo personal, sino por lo que realmente debería importar; sus propuestas, aunque demagógicas, el detalle siempre termina llegando hasta el último rincón del país. La pregunta es el reflejo de un voto ganado a través de la entrega de un detalle hacia aquellas personas inmersas en la cosmovisión de lo desconocido. La pregunta es simplemente un juego de azar.

Una pregunta que no cobrará sentido mientras las campañas de los honorables candidatos se basen en regalar una o dos camisetas más que el otro. Una pregunta aparentemente sencilla de responder, pero nula al momento de requerir argumentos sólidos; ¿La razón? Es lógica: ¿Cómo le explicas a un pueblerino que no debe dejarse persuadir por una bolsa de leche o una camiseta que usará como pijama? ¿Cómo le explicas a un ciudadano común y corriente que debe votar teniendo en cuenta ciertas razones y analizando las propuestas de los candidatos? ¿Cómo le explicas a un adolescente que a pesar de que su voto es facultativo debe hacerlo a consciencia y no simplemente por sentirse adulto? ¿Cómo le explicas a un ciudadano que debe votar a conciencia teniendo en cuenta el futuro del país, cuando lo que hace es ejercer su derecho al voto porque caso contrario tiene que pagar una multa por no hacerlo? 

Podría continuar planteando cuestiones que son el reflejo de la realidad, que durante años siguen persistiendo y no existe cabida a la solución. Durante años los catedráticos se han molestado en explicar lo maravilloso que es acudir a las urnas y conocer que tan recto puedes trazar la línea sobre la papeleta; cuan maravilloso ha sido aprender la existencia de una democracia participativa porque sí, en efecto, el acervo histórico intachable para hoy en día ejercer el derecho al voto no ha sido nada sencillo, ¡Gracias! Ahora podemos votar, o más bien, debemos votar o será mejor que empieces a ahorrar.

«¿Cómo le explicas a un adolescente que a pesar de que su voto es facultativo debe hacerlo a consciencia y no simplemente por sentirse adulto?».


Así es como el pueblo (lastimosamente) carente de conocimiento entrega su valioso voto que define el futuro del país a candidatos que durante un par de meses aman a todos por igual, increíble pero la división de clases sociales por este lapso determinado de tiempo no existe, los pobres se vuelven ricos y queridos por su voto, y los ricos se vuelven más ricos por interés propio, resultan ser nacionalistas a muerte, aman y darían la vida por su patria querida, corrección; darían la vida por llegar al trono y posar en la Asamblea Nacional frente a los famosos “levantadedos”, mientras la estola que ratifica la entrega del poder recae sobre su hombro y el pueblo ciegamente celebra.

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