Moreno: un diálogo con pocos resultados

Por Carolina Albán  – Twitter: @ConnyAlban 

Endeudamiento excesivo, desempleo en crecimiento, precios elevados, sobrecarga de impuestos y un sin fin de aspectos que por default Moreno ha tenido que afrontar como herencia del gobierno del expresidente Rafael Correa, quien ha tenido duras críticas por las fuertes medidas económicas impuestas en su régimen, por su prepotencia y falta de ética pública.

A pocos días de cumplir un año de estar al frente de la presidencia del Ecuador, Lenín Moreno, no agarra impulso para despegar. Las piedras del correísmo lo han sentenciado, en primera instancia, a tratar de viabilizar la crisis económica y a fiscalizar los innumerables casos de corrupción que están saliendo a flote y que son agenda prioritaria del actual régimen.

Carolina Albán Andrade es Relacionista Pública, Comunicadora Organizacional y Consultora Política Independiente, con experiencia en medios, desarrollo de campañas de comunicación institucional y política, manejo de imagen corporativa y figuras públicas en campañas electorales del Ecuador. Cuenta con estudios de cuarto nivel en Marketing Político de la Universidad del Salvador de Argentina. Ha asesorado en campañas electorales para Asambleístas del Ecuador. Cuenta con alta participación en el ámbito de la comunicación política e institucional en varias entidades públicas del gobierno actual. Actualmente, es Miembro de la Organización Latinoamérica de “Mujeres de la Política” y de la Asociación de Comunicación Política de España. Twitter:@ConnyAlban Facebook: Carolina Andrade Instagram: Connyta2082

Funcionarios inmiscuidos con la red corrupta de Odebrecht; un ex vicepresidente encarcelado, un Pareja Yannuzzelli que desfalcó a Petroecuador; un expresidente de la Asamblea Nacional destituido; un exfiscal implicado en el caso del 30S; y así, una lista innumerable de instituciones y autoridades que han llenado sus bolsillos durante los 10 años de la Revolución Ciudadana.

No hay que ver más allá para darse cuenta que las situaciones complejas que se han presentado durante este año de gestión, no han sido de gran ayuda para que Lenín Moreno pueda crear su línea de gobierno más sólida y menos vulnerable. Hasta el momento, lo más cercano a marcar su territorio con su sello morenista, fue el llamado a una Consulta Popular, que también es una herramienta objetada por varias instancias de la sociedad.

Es claro que Moreno, desde un inicio, debía marcar su propia figura política para deslindarse del odio y rechazo que la ciudadanía tenía -y aún la tienen- de aquellos miembros del movimiento “Alianza País”; y, evidentemente, el actual presidente, optó por una estrategia que debía hacerla, separarse de la sombra de Correa.

Pero, en relación con los hechos, la situación política de Lenín es crítica. No existe hasta el momento un después de Correa, puesto que las secuelas del gobierno del exmandatario han traído graves consecuencias a todo el país, lo que ha centrado todos sus esfuerzos en tapar huecos y no implementar medidas sostenibles que le permitan fortalecer sus políticas de estado y fortalecer la credibilidad institucional que tanta falta le hace.

La incertidumbre de los ecuatorianos, es el pan de cada día, debido al alto grado de inestabilidad laboral que se enfrenta, actualmente. El sistema económico ecuatoriano se encuentra frágil e insostenible, y aquí, es donde las consecuencias son muy altas para quienes se encuentran en la lucha de sobrevivir dentro de la clase media, porque, claramente, el pobre seguirá siendo pobre y el rico seguirá siendo rico. La clase media siempre será de las primeras sociedades que se debilite.

Mauriac, reconocido escritor y periodista francés, decía que “Los hombres de estado son como los cirujanos: sus errores son mortales”, y esto no está lejos de la realidad con el presidente Moreno. Sus desaciertos son más que sus aciertos, como se lo pudo evidenciar en el caso de los tres periodistas que fueron secuestrados y asesinados por disidentes del grupo de las FARC, por el endeble manejo de esta crisis, por su pasividad para afrontarla, y por sobre todo, por la falta de liderazgo de las autoridades quienes estaban al frente de este caso. Este fatídico error lo cogió en curva, y ahora, las consecuencias no tienen vuelta atrás. Ahora, la frontera es tierra de nadie, o más bien, tierra de todos.

Y de la mano, la comunicación política e institucional del actual gobierno no es integral. No existe. No maneja una línea argumental y persuasiva que impacte en la ciudadanía. Casa adentro no hay orden, solo improvisaciones que no han servido de ayuda para fortalecer su comunicación con la ciudadanía. Existe un vacío institucional que no ha podido ser resuelto. No posiciona estratégicamente sus acciones, que por motivo de “austeridad” no se puede ejecutar una campaña masiva, pero si se podría explotar de mejor manera los canales con los que cuenta el estado. Pero hasta el momento, no tiene un norte.

A esto se suma, la baja en su imagen que, según a la encuesta realizada por CEDATOS, el actual jefe de estado tiene el 43.1% de credibilidad; y su gobierno presenta un 39.5% de confianza en sus 100 días al mando de la presidencia.

El reto para los próximos tres años de gobierno, es grande. Es necesario implementar un proyecto político firme, bajo una conducción económica correcta y viable para el país, que le permita optimizar recursos del estado, afianzar la institucionalidad y credibilidad de sus carteras de estado, depurar al correísmo, fomentar la productividad, permitir la participación de nuevos líderes políticos, generar empleo, en fin… Un ckeck list de asuntos críticos que serán de gran ayuda para su gobierno y para salir de la crisis que está atravesando el Ecuador.


imagen: Cero Latitud

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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