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Por: Gonzalo Lagos @gonzalo_lagos

A través de las redes sociales, los mensajes se acomodan a los gustos de cada usuario. La nueva forma de comunicación es filtrar mediante algoritmos el contenido que quiere escuchar la audiencia. Y este es el nuevo reto que tiene la política.

En campañas electorales, los políticos deben crear discursos acordes a la preferencia de cada usuario, y para esto, la big data juega un papel fundamental para agrupar públicos con preferencias similares.

La experiencia de la última campaña presidencial en Brasil muestra el potencial de dirigir mensajes específicos a los votantes. Si bien en América Latina aún no está del todo desarrollada, es un gran avance al conocimiento del público usuario.

La big data y la toma de decisiones

Según el Barómetro de Innovación elaborado por General Electric, el 60% de ejecutivos basan sus decisiones en el big data. Esta es una cifra aumenta cada vez más debido a que contamos con mayores herramientas de medición para gestionar y analizar la información de los posibles votantes. 

Las redes sociales, los buscadores como Google, las interacciones en el embudo de conversión, entre otros, ayudan a detectar oportunidades, generar interacciones, movilizar masas y cerrar en los votos favorables. 

Es el momento de que los políticos y sus asesores tomen decisiones de acuerdo al análisis de las plataformas que aportan análisis social de consumo por medio de la big data. 

Por ejemplo, un candidato a la presidencia puede decidir si lanzar o no determinado mensaje basándose en los datos que ha recopilado de sus potenciales votantes en un determinado periodo de tiempo. 

Estos análisis facilitan y muestran diversos escenarios en tiempo real, tanto actividades económicas, sociales y culturales, lo que genera valor en las decisiones políticas.

Sin embargo, de nada sirve tener todo este análisis de datos a disposición si los políticos continúan aferrándose a la forma tradicional de realizar una campaña de marketing y publicidad, en la que solo toman la información como una segunda opción a consultar.