La gran diferencia entre las grandes ciudades y el resto de los territorios

Por Alain Jordà

En algunas ocasiones he rechazado encargos que se me proponían cuando quien me los proponía era alguna gran ciudad. Y lo he hecho así porque la gestión de procesos estratégicos en grandes ciudades es muy distinta a la del resto de los territorios en la que se ha desarrollado mi experiencia. Probablemente, la declaración que acabo de hacer habrá sorpendido a más de un lector y por eso puede valer la pena exponer las razones de esta diferenciación.

Una propuesta de clasificación de las ciudades

Quisiera proponeros una breve clasificación de tipos de ciudades que se diferencian tanto que vamos a necesitar distintos enfoques y distintas metodologías de trabajo para impulsar su desarrollo. Mi clasificación seguiría el siguiente esquema:

  1. Grandes Ciudades, son aquellas que podemos dimensionar a partir del orden de 1M de habitantes.
  2. Ciudades Intermedias. Son ciudades alejadas de una gran ciudad que, siendo menores a la dimensión citada en el punto anterior, son el centro de referencia para un amplio territorio (ciudades pequeñas, pueblos y zonas rurales) al que proporcionan todo tipo de servicios (educación superior, sanidad, ocio, comercio, empleo…). Además, estas ciudades, al estar alejadas de una gran ciudad, tienden a ser “autónomas” en el sentido de que suelen disponer de muchos servicios de gran ciudad (estudios universitarios, hospitales de referencia, programación cultural de primer orden, etc.).
  3. Ciudades Medianas integradas en Áreas Metropolitanas. Son las ciudades que se encuentran inmersas en el área metropolitana de una gran ciudad. Estas ciudades, si bien a veces pueden tener una dimensión importante (hasta varios cientos de miles de habitantes) adolecen de muchos servicios porque éstos son proporcionados por la gran ciudad a cuya área metropolitana pertenecen. Es decir, que sus habitantes desarrollan buena parte de sus actividades diarias en la capital del área metropolitana (en este contexto, por ejemplo, es en el que aparecen las “ciudades dormitorio”). Otra característica obvia de estas ciudades es ambivalente y consiste en que, por un lado, pueden beneficiarse de la capacidad de atracción de la “capital” a la que se encuentran adosadas, mientras por el otro, sufren la tendencia de esa capital a absorber todos los activos de mayor interés (educación, sanidad, cultura, justicia, tecnología, comunicaciones,…) mientras expulsa los activos menos interesantes (vertederos de residuos, plantas depuradoras de aguas, cárceles,….) a su extrarradio. Determinados distritos de las grandes ciudades probablemente podrían integrarse también en esta categoría cuando decidamos diseñar estrategias de desarrollo específicas para ellos.
  4. Territorios multicéntricos. En territorios de población más dispersa, puede ser de interés un modelo multicéntrico en el que un grupo de ciudades medianas o, incluso, pequeñas, se asocian para ofrecer un proyecto de desarrollo común y una plataforma completa de servicios a la población de ese territorio.

Una vez presentada esta clasificación de ciudades, voy a aportar cifras que nos sitúen frente a la importancia de cada grupo en el panorama global de las ciudades. Para ello, recordaré aquí los porcentajes de la población urbana mundial que reside en cada grupo de ciudades según el Informe GOLD IV, de CGLU, en 2016:

El 55% de la población mundial es urbana. De esta parte, el 

  • 41% vive en grandes ciudades (más de 1.000.000 hab.) (grupo 1 de mi clasificación)
  • 36% vive en ciudades intermedias
  • 23% vive en pequeñas ciudades (menos de 50.000 hab.)

Y el 45% restante de la población mundial reside en zonas rurales y en pueblos.

Para este 45% de población rural del mundo, las ciudades intermedias y las pequeñas ciudades son esenciales puesto que son las que les prestan todo tipo de servicios de los que no disponen en su ámbito rural (y no solo educación, sanidad, comercio, ocio,….Por ejemplo, en España, los bancos están cerrando masivamente sus oficinas en los pueblos obligando a su población a desplazarse a la ciudad más próxima con el único objeto de retirar dinero de sus cuentas). Las ciudades intermedias son, de hecho, las que permiten articular el conjunto del territorio de cualquier país y la principal herramienta con que se cuenta para luchar tanto contra la despoblación del ámbito rural como contra la masificación, a menudo descontrolada, de las grandes metrópolis.

Las grandes ciudades y el resto

Una vez diferenciados los distintos perfiles de ciudades, seguramente estaremos de acuerdo en que  demasiado a menudo, al hablar de “ciudad” damos por supuesto que hablamos de las Grandes Ciudades (grupo 1) y dejamos de lado a los demás tipos. Eso es muy evidente cuando recibimos continuamente informaciones o estudios sobre lo que ocurre en Barcelona, Medellín, Córdoba, Guadalajara, o Guayaquil, y no digamos ya respecto a las capitales de los distintos países iberoamericanos. Esta afluencia de información tan polarizada es lógica en el sentido de que todas estas ciudades buscan nuevas soluciones a los problemas que enfrentan y son el objetivo de muchos programas y proyectos nacionales e internacionales.

Alain Jordà es experto en desarrollo local
, www.alainjorda.com
Diplomado en Dirección General por EADA (Barcelona, España) e Ingeniero Superior en Telecomunicación por la UPC(Barcelona, España). Durante 20 años, dedicó su carrera a empresas como INDRA o EPSON, fue Director de Proyectos para la Agencia Europea del Espacio -ESA- y fue también consultor en e-Marketing en España y Latinoamérica. En 2001 se incorporó como Teniente de Alcalde a su ciudad, Manresa, donde tuvo responsabilidades en Desarrollo Económico, Innovación, Tecnología y Hacienda durante 10 años. Impulsó la innovación en la ciudad desde 2003, desplegando el primer Plan de Innovación Local de Catalunya (2005), lideró la implicación de Manresa en proyectos europeos llegando a ejercer la Presidencia de la Red de Ciudades Eurotowns de 2008 a 2011. Bajo su impulso, Manresa fue designada “Ciudad de la Ciencia y la Innovación” por el Ministerio de Ciencia y Tecnología el año 2010. Publica el blog Ciudadinnova, desde 2005, así como es autor de la Guía para Políticos y Técnicos de Desarrollo Local y Territorial (2019) y Experto en del Programa URBACT de la Comisión Europea. Desde el 2011 acompaña a ciudades y territorios en la definición de sus estrategias de desarrollo en un mundo en el que smart cities, sostenibilidad, cohesión social, participación o colaboración son conceptos a integrar necesariamente en cualquier estrategia de futuro.

Sin embargo, esta información tiene una relevancia relativa para ciudades intermedias o pequeñas puesto que, si bien pueden compartir los objetivos a alcanzar, difícilmente los problemas de una gran
ciudad son comparables y las soluciones, trasladables a una ciudad de menores dimensiones y recursos.

En efecto, en ciudades de 35.000, 200.000 o 600.000 habitantes 1)los problemas son distintos2) la dimensión de esos problemas es también incomparable a los de una gran ciudad y, además, 3) los recursos a disposición de las autoridades locales para enfrentar cada caso tampoco tienen ningún punto de comparación. A modo de ejemplo, una gran ciudad puede destinar con relativa facilidad 1M$ para resolver un problema sobrevenido mientras para una ciudad intermedia es impensable esta posibilidad.

Queda otro factor diferencial esencial: 4) la dimensión de la comunidad humana de la ciudad. Como sabéis, para impulsar una transformación efectiva de nuestras ciudades, es imprescindible contar con la colaboración activa de la población y de los actores locales. Para eso, el millón de habitantes es también una barrera por encima de la cual, movilizar a los actores locales y al conjunto de la sociedad requiere de una metodología distinta a la de las ciudades de menor tamaño.

Estos cuatro factores hacen que el desarrollo de las ciudades intermedias, medianas y pequeñas no pueda abordarse como lo hacen las grandes ciudades sino que requiere un enfoque y una metodología distintos. Los proyectos innovadores de las grandes ciudades pueden y deben ser una fuente de inspiración para otras ciudades de menores dimensiones en cuanto a los frutos perseguidos pero no así en cuanto a la forma de llevarlos a cabo.

Por otra parte, si bien las ciudades de los grupos 2, 3 y 4 deben utilizar métodos distintos de las grandes ciudades, sí pueden compartir entre ellas la metodología a utilizar simplemente con efectuar algunas adaptaciones al entorno de cada uno de estos casos. Por eso, y por la experiencia que he estado acumulando en los últimos 20 años, es por lo que mi actividad como consultor se centra en los ámbitos de los grupos 2, 3 y 4 como puedes comprobar en mi página web.

Desde luego, para facilitar esta actividad de las ciudades, es necesario un buen nivel de descentralización y este es un reto pendiente en buena parte de los países iberoamericanos. Pero este es otro tema que quizá trate en un próximo artículoMientras tanto, espero vuestros comentarios sobre el presente artículo. ¡Muchas gracias!

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