Elecciones “Inteligentes” y Smart Cities

Por Eloísa Moreno Ramírez

Este año 2018 se celebrarán en latinoamérica elecciones presidenciales en 6 países: Costa Rica, Venezuela, Paraguay, Colombia, México  y Brasil, las cuales, además de las repetidas discusiones ideológicas entre izquierda y derecha (que por cierto definirán el futuro próximo de la región), permitirán pensar en el futuro del voto y su influencia en el desarrollo de las smart cities.

Una reciente encuesta de Latinobarómetro señala que en para el año pasado, el índice de satisfacción de la democracia en la región bajó de 34 al 30%. Probablemente, muchos de los encuestados expresaron su preocupación por sistemas electorales sobre los cuales la imparcialidad, confiabilidad, participación y transparencia están en discusión.

Por otra parte, el ambiente en la región marcado por alarmantes denuncias de corrupción (Odebrecht, por citar sólo un caso), el narcotráfico y su filtración en esferas de poder político y la inestabilidad económica preparan la “fiesta electoral” este año.

Así, la transparencia surge como clamor por parte de sociedades que deben definir su futuro a través de sistemas electorales que no necesariamente van a la par de las innovaciones tecnológicas. Y es ahí, cuando el concepto de Smart Cities, más allá de la digitalización de los sistemas, se enfrenta al desafío de promover la gobernabilidad de los países a través de la participación de sus ciudadanos.

Eloísa Moreno
Comunicadora Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con Maestría en Gerencia Empresarial.
Consultora en Comunicaciones Corporativas y Marketing, con experiencia en sectores como Banca y Finanzas, Telecomunicaciones, Mercado Masivo y Medios de Comunicación Social (impresos, audiovisuales y web).
Publica el blog Comunicarxestrategia.wordpress.com y se interesa en temas de innovación y marketing digital.

Digitalizados e Interconectados

Nuevas dinámicas se han iniciado desde hace varios años en el tema electoral en algunos países del mundo.

Ejemplo de ello, es el cambio que se vivió en Estonia, al norte de Europa, en 2005 cuando se celebraron elecciones locales a través de internet, lo cual se constituyó en la primera experiencia de este tipo en el mundo. Luego, 3 años después fue posible votar por internet a través del móvil. Aunque ha habido indicios de vulnerabilidad en el sistema, estos cambios han sido posibles en Estonia gracias a recursos como el documento de identidad electrónico, y su clave PIN asociada.

Refiere Mark Malloch-Brown, Chairman de Smartmatic (empresa dedicada a la  industria del voto electrónico y de procesos electorales), que “Al igual que nuestro mundo evoluciona también deben hacerlo nuestras elecciones. La tecnología ha revolucionado muchos aspectos de nuestras vidas  (…), pero las elecciones se han quedado atrás. Eso es a pesar de los beneficios que puede aportar a partir de la reducción de fraude y la corrupción, el fortalecimiento de la participación y la garantía de que ningún voto puede ser cambiado”.

Los procesos electorales del futuro requerirán, entonces, de sistemas de información biométricas que cubran a la mayoría de los ciudadanos de un país, que esa información se encuentre protegida y, al mismo tiempo, sea interconectada para garantizar el desarrollo de gobiernos 100% digitales.

El desafío será avanzar hacia el concepto de Smart Cities, pero desde la relevancia de lograr gobernabilidad y transparencia en todas sus formas.

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