El tablero político comienza a calentarse en Ecuador

Por Santiago León

El 21 de febrero del 2021 se llevará a cabo la primera vuelta electoral, en la que los ecuatorianos elegiremos Presidente y Vicepresidente de la República, 137 asambleístas y parlamentarios andinos.
A cerca de 12 meses del “Día D”, los candidatos han empezado la precampaña electoral. Esto también ha puesto en aprietos al Consejo Nacional Electoral (CNE), el máximo organismo encargado de organizar las elecciones, y cuya presidenta se salvó de ser llamada a un juicio político por presuntas irregularidades en las elecciones seccionales del 2019.
En este artículo vamos a sintetizar las acciones que están cumpliendo los posibles candidatos quienes aspiran a ser los nuevos huéspedes del Palacio de Carondelet.
Iniciamos el recorrido con el controversial Jaime Vargas. El líder indígena, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), es un personaje que aspira convertirse en el primer mandatario del Ecuador.
En las manifestaciones de octubre de 2019 tuvo un papel principal pues movilizó a miles de indígenas a protestar por el Decreto 883, con el cual el gobierno pretendía eliminar los subsidios a los combustibles. Luego de 12 días de paralizaciones, heridos y fallecidos el Estado derogó el Decreto.
De ahí en adelante los líderes indígenas trabajan en una agenda para hacerse de la presidencia del Ecuador. Sin embargo, en este objetivo han cometido errores y acciones muy cuestionadas.
Hace pocas semanas Jaime Vargas y un grupo de indígenas del Ecuador fueron expulsados de Guatemala. El presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, dijo que no permitirá que procedan a soliviantar los ánimos de su población. Luego de ese acontecimiento Vargas brindó una rueda de prensa para esclarecer los hechos, en la ciudad de Cuenca, en la que se autoproclamó “segundo presidente del Ecuador”. Declaraciones que han sido cuestionadas incluso por el mismo sector indígena.
Otro candidato es el banquero Guillermo Lasso. Por tercera vez consecutiva, el derechista, líder del partido Creando Oportunidades (CREO) intentará ser el presidente de los ecuatorianos. En las elecciones del 2017 llegó hasta la segunda vuelta electoral con Lenín Moreno, pero el 48% de votos no le alcanzó.
Lasso tuvo que enfrentar una campaña electoral contra todo el aparataje estatal, incluido medios públicos. La función del gobierno fue atacar a Lasso y culpabilizarlo por el feriado bancario de 1999, un capítulo obscuro que ningún ecuatoriano desea recordar.
Ahora su equipo de asesores plantea una nueva estrategia, que le permita conectar más con el electorado. Lasso por el momento recorre plazas, mercados y trabaja en propuestas para los jóvenes, que en las próximas elecciones tendrán un importante peso en el padrón electoral.
El correísmo también prepara su andamiaje para regresar al poder. Los de la Revolución Ciudadana (RC) han apostado por el comunicador Carlos Rabascal. El periodista colaboró varios años para los medios públicos liderando programas de opinión.
Su fórmula sería Rafael Correa quien a lo largo de estos tres años y medio fuera del poder se volvió en el primer opositor de Moreno. En la actualidad, Correa atraviesa por un juicio de cohecho en Ecuador, sus abogados luchan para que no tenga impedimentos para inscribir su posible candidatura a Vicepresidente.
Las bases del partido político han sido afectadas. Un importante grupo de colaboradores de Rafael Correa huyeron del país, están con exilio político y otros en prisión. Prueba de ello es el exvicepresidente, Jorge Glas, que permanece preso por los casos de corrupción vinculados con constructora brasileña Odebrech. De su parte, Rabascal ha empezado a recorrer las ciudades en las cuales el correísmo ha tenido un alto apoyo para mantener el voto duro.
Uno de los políticos de larga data en el Ecuador es Jaime Nebot, líder del Partido Social Cristiano (PSC), que se convirtió en la tercera fuerza política del país en las elecciones presidenciales del 2017 y en las seccionales del 2019 obtuvo importantes resultados.
Este político estuvo como alcalde de la ciudad de Guayaquil por cerca de 19 años. Fue un fuerte crítico de la gestión de Rafael Correa. En 1996 perdió las elecciones presidenciales contra el defenestrado y luego exiliado Abdalá Bucaram.
Durante sus administraciones municipales trabajó por el desarrollo de la ciudad y la dotación de obras públicas; sin embargo, recibió críticas por aplicar mano dura contra los trabajadores informales y la falta de obras de alcantarillado y agua potable en zonas de extrema pobreza; empero es un sujeto con amplia aceptación en la costa ecuatoriana.
El apoyo a sus candidatos en las elecciones seccionales fue fundamental para hacerse de alcaldías y prefecturas estratégicas, además tuvo la oportunidad de medir su nivel de aceptación. En semanas pasadas se lo ha visto cumpliendo agenda territorial en provincias de la serranía ecuatoriana en donde el voto le ha sido esquivo.
De su parte el partido oficialista también ha presentado su posible candidato presidencial, Otto Sonnenholzner, el actual vicepresidente del Ecuador. Sonnenholzner apareció a la palestra pública de una manera “sui génesis”.
A pocos meses de iniciar su mandato, el presidente Lenín Moreno retiró las funciones de vicepresidente a Jorge Glas, tras las investigaciones de corrupción que lo llevaron a la cárcel. Después puso al frente de la vicepresidencia a María Alejandra Vicuña que también fue despojada del cargo por denuncias de diezmos.
Moreno se vio en la obligación de mirar nuevos cuadros y se decidió por un sujeto que estaba lejos del círculo político tradicional, más bien pertenecía al sector empresarial y de la radiodifusión.
Actualmente, el Vicepresidente lidera los diálogos con los diferentes sectores sociales luego de las paralizaciones de octubre del 2019. Asimismo, Sonnenholzner ha reforzado su presencia en territorio, en los cuales inclusive ha tenido roces con sectores indígenas. En entrevistas en medios de comunicación ha confirmado que su nombre se ha barajado para terciar en las presidenciales de febrero del 2021.
A pesar de que nos encontramos distantes a las elecciones presidenciales los posibles candidatos han arrancado con la precampaña. En los medios de comunicación ya circulan los spots publicitarios con contenido partidista.
Igualmente, en las redes sociales se evidencia que las páginas oficiales de estos personajes han aumentado sus actividades, al igual que la pauta digital.
Sin duda el escenario político en el Ecuador empezó a calentarse. Los ecuatorianos estamos llamados a elegir a los políticos adecuados para que lleven adelante las riendas del país, que por el momento atraviesa por una fuerte crisis política económica.

Imagen: MetroEcuador

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