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Por Leoncio Cruz Gomez

Una de las ramas de la mercadotecnia que más me fascinan e intrigan es sin duda la mercadotecnia política, llevo años estudiando los distintos presidentes de varios países los que más me han dado investigación son sin duda Fidel Castro, Hugo Chavez, Vladimir Putin, Xi Jingping, Reagan, Mijail Gorbachov y estos últimos años Donald Trump y Andres Manuel López Obrador.

En diversos artículos que he escrito sobre la mercadotecnia con la ganaron tanto Trump en EUA y AMLO en México, son exactamente iguales sus estrategias de mercadotecnia los cuales los llevaron al premio: La presidencia.

La estrategia es la más antigua del libro y se llama: Polarización.

La polarización es una técnica de marketing donde buscas dividir a tu audiencia en dos segmentos definidos por valores y preferencias. Buscas englobar y encasillar a toda tu audiencia en las principales cosas que tienen en común para de esta forma crear muchos otros factores que ayudan a una campaña de marketing: afiliación, competitividad, comunidad, tener un “enemigo en común” (el otro segmento), etc. etc. etc.

Aquí AMLO desde el principio de su sexenio dividió a la población en dos: Chairos y Fifis, una estrategia que hasta el día de hoy le sigue funcionando pero cada vez con menos fuerzas , se les acaban las ideas al equipo del presidente y necesitan sacar nuevas y más arriesgadas estrategias para mantener la popularidad del presidente que cada vez es menor.

Viendo como los americanos han usado este concepto en el pasado y como se desgasto la imagen de Trump , tanto que perdió la reelección el equipo de AMLO preparo estrategias de polarización con victimización. 

Bueno, aquí viene algo aún más interesante, la polarización funciona mucho mejor en campañas de marketing cuando diriges tu mensaje a audiencias que han sido (o se han sentido) ignoradas o en desventaja por mucho tiempo. Y eso fue lo que hizo el discurso de AMLO tan poderoso.

AMLO en su mensaje publicitario busco polarizar y resaltar las diferencias entre las clases sociales de México y lo logró con creces. Con términos como “la mafia del poder”, “los de arriba”, “el pueblo”, “los de abajo” y muchos otros, AMLO logró polarizar a un país en dos segmentos y a partir de ahí montar la ola de beneficios que trae esta técnica de marketing milenaria: La polarización.

Y de nuevo, esto no es un comentario sobre la calidad del candidato, ni sus audiencias, ni si la técnica es buena o mala. Como todo en esta vida, existen pros y contras. Esto es un análisis de cómo una técnica de marketing bien aplicada puede ser suficiente para incluso vender y negociar el futuro entero de un país.

Por lo que debemos de prepáranos para una guerra de mercadotecnia de AMLO contra sus opositores por la baja de popularidad , veremos desde división de ciudadanos, corrupción dentro del mismo partido ( esto funciona como una supuesta ética moral), discursos de venganza hacia grupos privilegiados y porque no supuestas enfermedades o problemas que lo harán ver como una persona vulnerable del pueblo que está expuesto a lo mismo que el ciudadano de calle.

Las ventas y el marketing influyen en los negocios, en la política y en la vida.