El futuro de la ecología en las Ciudades Inteligentes

Por Natalia N. L. Brezina

Es sabida la cantidad de beneficios que las Smart Cities llevarán al ciudadano: la Internet de las Cosas que facilitará la multiple conexión a aparatos inteligentes, la mejora en la administración de recursos como el agua, la electricidad, el control del tránsito, mayor accesibilidad al momento de realizar trámites y más participación ciudadana.

La concentración en las ciudades va en aumento y deben gestionarse proyectos que garanticen no sólo la optimización ecológica de los recursos si no encontrar métodos que también lo sean, tanto para el control energético como para evitar la polusión en materia de contaminación que puedan generar los deshechos tecnológicos.

Natalia N. L. Brezina Estudiante avanzada de la Lic. en Ciencias de la Comunicación Social (UBA)
Natalia N. L. Brezina
Estudiante avanzada de la Lic. en Ciencias de la Comunicación Social (UBA)

En este plano han surgido en diferentes ciudades del mundo algunas alternativas ecoamigables como es el caso de los vehículos (automotores y bicicletas) eléctricos y el uso de la energía solar.

Un ejemplo de tales iniciativas es Tesla Motors cuyo Presidente Ejecutivo, Elon Musk, prevée un ambicioso mercado para sus próximos automóviles eléctricos. Entre otros proyectos del visionario Musk se hallan alimentar ciudades inteligentes con energía solar y la puesta en órbita de satélites para llevar Internet a todo el Planeta.

Un caso vanguardista en materia de construcciones inteligentes es “The Edge” de la empresa Deloitte en Amsterdam con sensores instalados tanto para optimizar las tareas de sus empleados a través de una App, paneles solares para garantizar la energía del edificio y la reutilización del agua de lluvia para baños y calefacción.

Otro emprendimiento ecológico, sin lugar a dudas, ha sido el de los contenedores de basura con conexión WiFi que fueron instalados progresivamente en Nueva York, los mismos cuentan con tecnología que detecta defectos en el llenado y también el mal olor. Los contenedores, además, son alimentados con energía solar.

En Argentina se encuentra Emov, empresa que diseñó la primer bicicleta eléctrica de Latinoamérica.

Si bien las Ciudades Inteligentes pueden ser un vehículo para transformar el Planeta en un lugar más ecológico deben considerarse diferentes factores a solucionarse para que la aplicación masiva de la tecnología no resulte contraproducente: respetar la cadena de reciclaje de los productos derivados de las computadoras y artefactos inteligentes que contienen elementos que requieren de diferentes reactivos. Así como también encontrar la manera de que las tecnologías reduzcan la cantidad de emisión de carbono, muy poco amigable para el Planeta.

 

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