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     Por Santiago León

La democracia ecuatoriana está viviendo momentos de incertidumbre

Al momento de redactar esta entrada el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha procesado el 99.55% de las actas. Los resultados preliminares arrojan los siguientes resultados: Andrés Arauz 32.36%, Yaku Pérez, 19.72% y Guillermo Lasso 19.59%. De acuerdo al Código de la Democracia tendremos balotaje. 

Sorpresas, ¡Sin duda! El correísmo, representado por el binomio de Andrés Arauz, apostaba a ganar las elecciones en una sola vuelta. Para ello, su narrativa fue acusar nuevamente a Guillermo Lasso como responsable del feriado bancario y de cogobernar con Lenín Moreno. Es que las encuestas evidenciaron que la presidencia se “pelearía” entre las dos organizaciones políticas (Centro Democrático – CREO).  

Sin embargo, luego que las juntas receptoras del voto cerraron, los resultados cambiaron el tablero electoral. Diana Atamaint, presidenta del CNE, anunció en una rueda de prensa que el candidato Yaku Pérez, que representa al partido indígena del Ecuador (Pachakutik), ocupaba el segundo puesto en las proyecciones electorales, y que la diferencia entre el primero y el segundo obliga a convocar a una segunda vuelta electoral. 

Sin duda un revés para el correísmo. De acuerdo con los resultados de las elecciones, en una virtual segunda vuelta entre Arauz (izquierda) y Lasso (derecha), daría como ganador al candidato de la izquierda. Pero, una segunda vuelta electoral entre Arauz (izquierda) y Pérez (izquierda), dificultará el regreso del correísmo. 

Trataré de explicar por qué se le complica ganar al correísmo en la segunda vuelta electoral, si su contendiente fuera Yaku Pérez. En primer lugar, Arauz

obtuvo un 32.36%, eso quiere decir que el resto de la población quiere un cambio de modelo político. En segundo lugar, los candidatos que recibieron un alto porcentaje de votos apoyarían, hipotéticamente, a Pérez por impedir el regreso del correísmo. 

En tercer lugar, Pérez es un candidato que no ha estado involucrado en temas de corrupción o del feriado bancario. A esto se suma que Pérez fue llevado preso en algunas ocasiones, en el mandado de Rafael Correa, por organizar protestas sociales en contra de su régimen. La narrativa de Pérez puede apelar a la persecución a la que fueron víctimas los indígenas por el exmandatario.  

Yaku Pérez ha llevado a cabo una campaña propositiva, lejos de las ofensas o agresiones a los demás candidatos. El líder indígena se lo vio practicando yoga en las playas ecuatorianas, caravanas en bicicletas, tocando el saxofón con jóvenes, conduciendo motocicletas, entre otras acciones de relaciones públicas. En definitiva, ha logrado conectar con la gente, en poco tiempo de la campaña electoral. 

Empero, los resultados están cambiado en las últimas horas. El cómputo del CNE evidencia que la diferencia entre Yaku Pérez y Guillermo Lasso se estrecha conforme pasan las horas, debido a las Actas con Novedad, catalogadas así por el órgano electoral. 

Mientras tanto, el movimiento indígena ha convocado a sus bases para vigilar los votos y evitar un supuesto fraude. Inclusive uno de sus voceros no ha descartado tomar medidas de hecho si los resultados se modifican. 

El segundo binomio que participará en el balotaje, contra Andrés Arauz, todavía no está definido, hasta procesar el 100% de las actas electorales. La democracia ecuatoriana está viviendo momentos de incertidumbre. 

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