Amor o miedo ¿Cuál de los dos prefieres en tu campaña política?

Por José Dionisio Solórzano

¿Cuáles son los dos grandes sentimientos que mueven al mundo? ¡Obvio! El amor y el miedo.
Hacemos lo que sea, incluso votar, por aquello que amamos, por aquellas cosas que nos gustan y nos hacen sentir felices.
Hacemos lo que sea, incluyendo el votar, para evitar todo aquello que nos causa temor, para impedir todo lo que nos puede causar daño o, además, dañar a aquello que amamos.
Es decir, los electores se mueven de acuerdo a sus sentimientos; y eso lo han dominado muy bien muchos de los asesores de los grandes líderes políticos.
El «Corazón de la Patria» de Hugo Chávez era un llamado a ello; buscaba generar un sentimiento de «amor» entre el líder y sus seguidores; así como otros líderes han jugado con mensajes de «amor» enfocados en elementos nacionalistas como el «Hagamos América grande otra vez» de Donald Trump o el «Brasil por encima de todo; Dios por encima de todos» lanzado por Bolsonaro en Brasil.
Así como otras campañas se han enfocado en el miedo, como el ejemplo el «Libertad o Comunismo» que empleó la líder del Partido Popular español para el ayuntamiento de Madrid; de esta forma las campañas deben jugar con uno de los dos sentimientos, en aras de mover las simpatías de los electores.
Ahora bien, hablemos por un momento de la campaña por la segunda vuelta presidencial que se celebrará en Perú, entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Pedro Castillo.
Keiko – sabiamente y bien asesorada – viene jugando al temor; su campaña asegura que Pedro Castillo volverá al Perú en una nueva versión de Venezuela y Cuba, y esto le ha permitido – hasta ahora – empatar al candidato del «lápiz rojo» en los más recientes estudios de opinión.
Mientras tanto Pedro Castillo juega a dos bandas, por un lado afirma que el país debe evitar regresar al «pasado oscuro» que representa el fujimorismo, y por el otro habla de la necesidad de mejorar la vida de los peruanos, y de generar «justicia social»; con lo cual busca agrupar a un sector importante del país que está cansado de la misma casta dirigencial que ha dominado por años al país, encarnada por nombres como Fujimori, Alan García (QEPD), Alejandro Toledo, Ollanta Humala, y otros.
Keiko Fujimori tendrá que seguir jugando al miedo y Castillo igual; la pregunta del millón es que ¿cuál será el temor más grande? ¿Los peruanos a qué le temen más, a un regreso del fujimorismo o a un Perú socialista? Falta muy poco para ver el final de un combate interesante.
Y si de combates electorales se trata, entonces tendremos que esperar para ver lo que sucederá en un posible cara a cara en Brasil entre el presidente Jair Bolsonaro y el expresidente carioca Luis Ignacio «Lula» Da Silva. Eso sí será épico, un líder nacionalista de derecha versus a un líder socialista… A buscar palco señores.
Allí veremos a dos líderes polémicos y con buena comunicación dándose con todo, sería – diríamos los fanáticos del boxeo – una lucha titánica entre los mejores «libra por libra».
Lo cierto, es que cuando hacemos comunicación política tenemos que aferrarnos a estos aspectos; debemos saber jugar con ambos sentimientos. Debemos decidir que clase de mensaje enviaremos a los electorales, y a partir de allí se debe ser claro, breve y sobre todo constante en la construcción del contenido.
¿Amor o Miedo? ¿Cuál de los dos prefieres? ¿Cuál de los dos da más o mejores resultados? ¿O será que ambos se entrelaza psicológica y emotivamente? Recuerda que si vas a estructurar tu concepto de campaña hazlo con un equipo que te acompañe y te ayude, hazlo con consultores que sepan hacer su trabajo y sobre todo déjalos trabajar.