10 diferencias entre Marketing político y Marketing comercial

Por Jamer Chica

No es un secreto para nadie que las campañas políticas desde hace unas décadas atrás, han acudido a diversas técnicas del Mercadeo, para lograr sus fines. El Marketing Político tuvo sus inicios en EEUU, candidatos como Eisenhower, Kennedy, Nixon, Reagan y Bush, apelaron a las agencias de publicidad, a expertos en medios de comunicación y a diferentes asesores de imagen, con el fin de proyectar sus campañas y tomar ventaja en la contienda que libraban.

En la época de los años 90´ las campañas de Bill Clinton, Tony Blair y José María Aznar, constataron una vez más el poder de la estrategia y la táctica política, utilizando para ello, a los medios de comunicación convencional que contribuyeron a posicionar sus perfiles públicos. Actualmente, el fenómeno se predica con el uso de la internet y las redes sociales, poderosas herramientas que llevaron a la casa blanca, tanto a Barack Obama como a Donald Trump.

 Mientras que en EEUU y en el occidente de Europa, esta disciplina tiene varias décadas de existencia, se podría afirmar que en América Latina, el Marketing Político es un fenómeno reciente, utilizado cada vez más por los partidos políticos y los candidatos. Por consiguiente, el Marketing Político ha cambiado contundentemente la forma en cómo se venían desarrollando las campañas electorales, convirtiéndose en una tendencia a nivel mundial.

Diferentes expertos han tratado de describir el Marketing Político como “un método para hacer buenas campañas, recogiendo elementos de la ciencia política, la comunicación y la sociología” (Luis Costa B), también se ha dicho que es “el conjunto de técnicas de investigación, planificación, gestión y comunicación que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones estratégicas y tácticas a lo largo de una campaña política, sea ésta electoral o de difusión institucional (Wikipedia); desde nuestra óptica es la “disciplina que tiene como objeto de estudio, todos y cada uno de los procesos electorales en las diferentes fases de una campaña (precampaña, campaña electoral y post campaña), utilizando herramientas de la comunicación, la publicidad, el mercadeo, las ciencias políticas y la investigación”.

Sin embargo, se debe precisar que el Marketing Político presenta grandes desavenencias con el Marketing Comercial, toda vez que los procesos que se desarrollan al interior de una campaña política, no se pueden asimilar a las campañas publicitarias o a las estrategias que utiliza el mercadeo convencional para posicionar una marca o producto; este error puede conllevar a que la estrategia de las campañas electorales, no sea igual de eficaz, por la aplicación netamente comercial que se le pueda brindar.

Jamer Chica. Estratega Político galardonado con el premio Napolitan Victory Awards 2017 en la categoría “Consultor Político Revelación del año”, por The Washington Academy. Exaltado por la Revista Washington Compol como uno de los cien profesionales de la política más influyentes a nivel mundial. Miembro de la Asociación Americana de Consultores Políticos (AAPC), MPR Group de los Estados Unidos de América. Abogado, Consultor en Gobierno y Estrategia Política, Conferencista, Columnista y Catedrático. Especialista en Gerencia y Administración con enfoque en Gestión de Organizaciones Electorales; Maestrando en Marketing Político y Gobierno. Galardonado con el Premio Nacional de Juventud en Colombia y Nominado al Premio Ejecutivo Joven de la Cámara Junior Internacional. Manager y Coach de equipos de campañas electorales; Asesor de campañas políticas a Presidencia, Senado, Cámara de Representantes, Asambleas, Gobernaciones y Alcaldías.

Entre las diferencias más relevantes de ambas disciplinas están:

 

  • El tamaño del mercado: Se puede decir que el tamaño del mercado donde se aplica el Marketing Político siempre será menor que donde se desarrolla el Mercadeo Comercial, el electorado siempre será un segmento reducido de la población con unas condiciones especificas.
  • La esencia de la oferta: El Mercadeo Comercial vende o posiciona productos (cosas), mientras que el Marketing Político ofrece ideas, propuestas, programas y gobernantes (personas); razón por la cual es de mayor complejidad el desarrollo de las estrategias que debe adoptar este último.

 

  • El tiempo: El Marketing Político es temporal; es decir, la campaña cuenta con un tiempo determinado para lograr su objetivo y captar el mayor número de electores. Para el Mercadeo Comercial el tiempo para lograr el posicionamiento será permanente, mientras exista la marca o el producto en el mercado.

 

  • Las Instituciones: En el Marketing Político las instituciones se denominan “Partidos políticos” con unos fines sociales y en ocasiones altruistas; mientras que en el Mercadeo convencional intervienen “empresas o industrias” con fines netamente comerciales y económicos.

 

  • Target: El dinero que se obtiene a través de las ventas siempre será el objetivo de las campañas comerciales; mientras que los votos de los electores lo serán en las campañas políticas.

 

  • Naturaleza: La naturaleza del Marketing Político será esencialmente electoral, mientras que por el lado del Mercadeo convencional será netamente comercial.

 

  • El objeto: A diferencia del consumidor que selecciona bienes y servicios; el votante elige la propuesta política acorde a sus necesidades e ideales.

 

  • La diversidad de la oferta: Mientras un producto (Marketing comercial) busca satisfacer la misma necesidad de un grupo de personas, un candidato (Marketing político) pretende satisfacer diversas necesidades de un segmento poblacional.

 

  • Posicionamiento de marca vs posicionamiento de imagen: El Marketing comercial puede crear y/o posicionar un producto desde cero modificando diferentes variables (etiqueta, empaque, colores, etc.); para el Marketing Político es bien complejo tratar de cambiar la imagen o percepción que tiene el electorado de un candidato.

 

  • El enfoque estratégico: Una campaña publicitaria se desarrolla desde la intuición que se tiene del consumidor, algo que no funciona similarmente en la esfera política, razón por la cual se debe adoptar un modelo estratégico diferente.

Ahora bien, confundir las dos disciplinas es nefasto para cualquier campaña política, puesto que al asimilar el mercadeo convencional de productos con la promoción de un candidato o un programa electoral, puede generar que el manejo de la estrategia sea liderada por un publicista o Mercadólogo, sujetos que en la práctica no son los más aptos para coordinar ciertos asuntos electorales, como bien lo haría un estratega o especialista político.

Aunque el factor publicitario es bien importante en el desarrollo de una campaña electoral, no debe ser el eje determinante de la misma, toda vez que una contienda política está compuesta por diversos elementos que también ameritan igual atención y que de su convergencia depende la victoria o la derrota.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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