Pero con el salto de párrafo del texto oficial se daba también un salto político. Según podía leerse, «en un gesto de transparencia absoluta, Lehendakaritza abre sus puertas para que toda la ciudadanía participe en el debate y toma de decisiones junto a su gobierno». ¡Leches!. Aprovechando que era martes y que a esa hora debía estar reunido el Consejo de Gobierno era el momento óptimo para adentrarse en el vídeo y, con un poco de suerte, hasta participar en sus deliberaciones que, por ley, son secretas. Pero nunca se llega a la reunión. A uno lo llevan por los pasillos de la planta baja en un viaje que sólo puede sumirle en la perplejidad y en la más honda preocupación. Les anticipo que, como primer sobresalto, en la sala de prensa hay un mimo, que se va la luz porque hay gente jugando con una videoconsola en los pasillos, que se te cruzan bailarinas con tutú y una chica haciendo footing y que los funcionarios viven en una suerte de permanente fiesta de cumpleaños con disfraces, globos y confeti.
Todavía desconcertado, uno acaba encontrándose con el lehendakari que le dice «tú también eres parte del Gobierno, participa». Visto lo visto no se sabe qué es peor: si lo que el vídeo demuestra que Lehendakaritza entiende por transparencia, o lo que parecen entender por gobernar.



















