Un día después

Por Ruby Soriano

¿Cómo unir los pedazos de un país fragmentado? A siete días de que México vaya a las urnas para elegir a un nuevo Presidente que gobernará por los próximos seis años, surge la pregunta que no se puede soslayar en un momento donde muchos vaticinan el cambio histórico de régimen y los reacomodos políticos que están por llegar.

Un día después del 1º de julio qué tiene que ocurrir en este país para empezar a trabajar por la reconciliación.

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Fotografía Raúl Rodríguez

Ante la polarización de opiniones, ideologías, preferencias y todo lo que desencadenó uno de los procesos electorales con mayor reflector en la historia política del país, se hace imprescindible enfocarnos al trabajo que deberá hacerse para llamar a la voluntad, conciencia, congruencia y sobre todo madurez ciudadana para mostrar apertura y sobre todo participación en todos los nuevos consensos que habrán de darse en un país donde se prevé el arribo al poder de una fuerza de izquierda.

Seguir hablando de retrocesos, mafias, oscurantismo y el pasado reciente que en materia política ha padecido el México de los últimos siglos, nos desgasta.

Algunos actores e intelectuales mexicanos ´se han lanzado a promover la iniciativa un Día Después como un llamado para no estancarnos en encono o el resentimiento político-social hacia el ganador o perdedor de los comicios el próximo domingo.

Este llamado se suma a cientos que se están dando desde la sociedad civil para rearmar el rompecabezas de México con todo y todos los fragmentos que se tengan a la mano. Sin exclusiones, venganzas, señalamientos, persecuciones, acoso y todo lo que implique dividir, México tendrá que reinventarse como país en una nueva etapa política que requiere de todos y no sólo de quienes ganen la presidencia de México.

Sin cheques en blanco

El Movimiento de Regeneración Nacional liderado por Andrés Manuel López Obrador ha hecho una intensa campaña para que México haga un voto masivo hacia sus candidatos.

Ruby Soriano es directora de Mediatikos Consulting especializada en Estrategia y Comunicación Política.
Forma parte de la directiva de Mujeres de la Política, asociación integrada por consultoras políticas en América Latina y España.
Durante varios años ejerció el periodismo en Medios de Comunicación mexicanos como El Universal, Milenio y La Radiante 105

La petición de AMLO ha dividido sin duda las opiniones. Mientras los morenistas aseguran que sólo así se conseguirán hacer los cambios propuestos en la plataforma de gobierno que ofrecen para los próximos seis años, hay una parte importante de la sociedad que refrenda su postura de no volver al pasado y dar cheques en blanco a una sola marca electoral.

Todo país requiere de equilibrios y madurez para poder hacer frente a los grandes cambios y transformaciones.

Morena también debe aceptar el contrapeso de las otras fuerzas políticas que seguramente obligarán a nuevos diálogos para que México entre de manera real a una nueva etapa política.

La petición del voto masivo no ha funcionado ni permeado en una sociedad que si bien todo indica le dará el Sí a López Obrador, no hará lo mismo con todos los candidatos de esta marca electoral.

Las ratas del barco

Estar con el ganador es por supuesto lo deseable antes que resignarse a llorar la derrota o lamerse las heridas del ya merito.

La desbandada de todo tipo de personajes que han salido de las alcantarillas para buscar oxígeno y seguir haciendo lo que saben, es decir, robar, traicionar, engañar y muchas otras lindezas propias de sus años de militancias en esas marquitas que hoy venidas a menos empiezan a prepararse para su debacle del próximo domingo.

A estos especímenes de la política, los traiciona su naturaleza de roedores y huyen antes de morir ahogados para subirse al barco del triunfo.

El fenómeno en Morena no debe ser de resignación ante la llegada de muchos personajes que se van sumando y que resultan una vergüenza y una afrenta para una sociedad que sabe de sus actos de corrupción, triquiñuelas y que con la mayor facilidad de la noche a la mañana se cambian de camiseta para emerger como parte del equipo de triunfadores.

En la víspera de una elección presidencial, a unos días de elegir a un nuevo Presidente de México, este fenómeno de los roedores trepando al barco con más posibilidades de triunfo se repite en diferentes partes del país, donde muchos ciudadanos están convencidos de dar su respaldo a Andrés Manuel López Obrador, pero no a muchos candidatos de su partido que son producto de una burda mutación que poco ayudará a combatir lo que tanto repite AMLO: La corrupción.

Me pregunto cómo le amarrarán las manos a todos estos personajes para que no intente hacer negocios al amparo de una marca como Morena; cómo evitarán que se compren más propiedades; ¿cómo frenarán sus tentaciones de mantenerse como poderosos pero ahora en el partido de AMLO?

Hoy Morena se encuentra invadida por muchos personajes que conocemos muy bien en México. Sabemos de qué pie cojean, tenemos conocimientos de todo lo que robaron al amparo de otros poderes.

La pregunta es si MORENA será capaz de contener el instinto rapaz y roedor de sus nuevos y flamantes integrantes.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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