Smart Internet(s): La investigación. Conocemos a su autor, Frederic Martell

Smart es un libro que rebate la idea de globalización del Internet proponiendo la existencia de múltiples Internets.

Conocemos al autor de de la mano de Cristian Leòn, responsable de InnovaPolíticaLatam iniciativa de Asuntos del Sur

Si bien varias de las herramientas y plataformas que más usamos en internet han sido desarrolladas en Estados Unidos y en otros países desarrollados, las conversaciones y contenidos que se comparten y transmiten a través de éstas, son locales. Esta fue una de las ideas que Frederic Martell, autor del libro Smart: internet (s), nos expresó en un íntimo encuentro con investigadores y activistas realizado en La Paz, Bolivia.113535-smart-internets-una-investigacion-203x300

Esto Martell lo pudo evidenciar a través de un trabajo cualitativo exhaustivo que lo llevo por más de 50 países en un lapso de dos años. Martell indica que es erróneo pensar que existe un Internet (con mayúscula como si fuera un nombre propio), lo que existen son varios internets (en minúscula y en plural) que se conectan y transmiten información continuamente, pero se mantienen en alguna medida esenciales con respecto a sus propios contextos. Sin embargo, nos aclara el autor, esta es una visión coyuntural y funcional a un momento en específico, por lo que esa perspectiva puede cambiar en cualquier momento así como los internets de hoy no son lo mismo que los internets anteriores a la web 2.0, o la burbuja .com, entre otros hitos.

En esa línea de argumentación, Martell se vuelve crítico de ciertos regímenes políticos o posiciones que creen que al conectarse a la red de redes, los pueblos y culturas perderán parte de la esencia que sostiene sus identidades y automáticamente se globalizarán y asimilaran una cultura consumista, capitalista y muy occidentalizada. En su opinión, lo que se observa es que hay apropiación de la tecnología y si bien es inevitable el contacto con otras culturas y algún grado de importación de pensamientos foráneos, también hay producción propia y reforzamiento de contenidos identitarios propios.

Martell es un conocido sociólogo y periodista que tiene en su haber más de 10 libros, varios de ellos enfocados a responder cuestionantes en torno a la globalización. Ahora, este escritor de origen francés se encuentra investigando acerca de movimientos sociales y nuevas izquierdas, lo que ha llevado su paso por diferentes países de América Latina. Su último libro Smart, trata sobre la territorialización del internet como resultado de una fragmentación de las redes que lo componen; es decir, si bien parece que el internet fuera una red que propicia la configuración de una aldea global, en realidad lo que está pasando es una descentralización de la misma en base a espacios culturales diferentes de acuerdo a cada país y región. Así, en Rusia, China, India y otros varios países de África, no se usa tanto Facebook, Amazon o Google, como usualmente creemos, sino otras diversas plataformas con sus propios sistemas de indexación de contenidos, reglas y lógicas.
Martell es un conocido sociólogo y periodista que tiene en su haber más de 10 libros, varios de ellos enfocados a responder cuestionantes en torno a la globalización. Ahora, este escritor de origen francés se encuentra investigando acerca de movimientos sociales y nuevas izquierdas, lo que ha llevado su paso por diferentes países de América Latina. Su último libro Smart, trata sobre la territorialización del internet como resultado de una fragmentación de las redes que lo componen; es decir, si bien parece que el internet fuera una red que propicia la configuración de una aldea global, en realidad lo que está pasando es una descentralización de la misma en base a espacios culturales diferentes de acuerdo a cada país y región. Así, en Rusia, China, India y otros varios países de África, no se usa tanto Facebook, Amazon o Google, como usualmente creemos, sino otras diversas plataformas con sus propios sistemas de indexación de contenidos, reglas y lógicas.

Lo que hay que hacer más bien es incentivar que lo local pueda tener un diálogo y una participación con lo global: se deben generar políticas que fomenten la producción cultural propia en formatos que sean fácilmente consumibles, promover startups y creación de nuevas herramientas nacionales, entre otros aspectos.

Hay una guerra de influencia y un posicionamiento estratégico de ciertos contenidos sobre otros y eso es evidente, argumentó, se viralizan videos que sí se vuelven globales como Gangnam Style o Beyonce, pero eso no implica que nuestras comunidades no puedan ser partícipes y tener su espacio y público propios. Después de todo, en Facebook, Twitter y otras redes, con quienes conversamos primero no son necesariamente personas de otros países, sino aquellas que se encuentran en nuestro entorno inmediato. Las herramientas podrán ser de afuera pero nuestra conversación sigue siendo local.


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