Quiero que mi Ciudad sea Inteligente

Una pequeña reflexión sobre los Cuadros de Mando Integrales como instrumentos de la Planificación Estratégica de los Gobiernos. Por Laura Zineb (@laurazineb)

A estas alturas de la película no vamos a comenzar definiendo qué es una “Ciudad Inteligente”, cuáles son los medios para alcanzarlos, cuál ha sido su evolución a lo largo de estos años o cuál debe ser la actitud o proactividad de nuestros políticos para transformar las ciudades en inteligentes.  Son muchos los autores y muchos los textos donde podemos encontrar información de todos los colores y para todos los gustos. Como si se tratase de un menú de bar, hay definiciones para todo tipo de clientela…

Según muchos expertos, hay una variable a tener en cuenta, quizás la más importante y que muchos pasan desapercibida. Tal vez por la nebulosa o ansias que incitan a muchos gestores a presumir de haber conseguido que su ciudad sea inteligente, intentando en el camino ser los más innovadores, los más tecnológicos, los “más” en todo…¿Cuántos de los que trabajan en el tema de “Ciudades Inteligentes” se paran a analizar la variable poblacional? ¿Qué reto nos encontramos de aquí a unos años en materia de población?. Antes de diseñar los objetivos y retos estratégicos para una legislatura, nos debemos parar a reflexionar sobre los movimientos poblaciones que se están produciendo en nuestro entorno? En las posibles segundas derivadas que contraen estos flujos.

Desde hace unos años, la Unión Europa ha mostrado su preocupación por estos movimientos producidos entre los países miembros. Debido a casusas económicas y políticas (en su mayoría), los ciudadanos se ven forzados a cambiar de residencia, alterando de este modo, la planificación estratégica de los gobiernos. Por no hablar, de la deslocalización que se está produciendo en las zonas rurales hacia las grandes urbes.

Entonces, si estos movimientos migratorios se mantienen en el tiempo, teniendo como epicentro y destino las grandes ciudades, ¿Quién nos garantiza la sostenibilidad de vida en ellas? A la hora de planificar, debemos ir sobre seguro, debemos visionar a muy largo plazo. Más allá de 5 años. Incluso, más allá de 10 o 15. Vivimos en un entorno cambiante, donde nuestras ciudades son altamente dinámicas.

Ciudades con poblaciones grandes que, en muchas ocasiones, puede dar la sensación que se le escapa de la mano a los gobernantes. Ciudades que, contantemente, son generadoras de datos. Datos, que deben ser el padrenuestro de cada día para nuestros políticos. Porque esos datos son el fiel reflejo del sentimiento de los ciudadanos.

Por tanto, si la respuesta está en los ciudadanos, en saber cuáles son sus preocupaciones, cómo están valorando la gestión del gobierno, son los gobiernos los que nos deben proporcionar medios tecnológicos a través de los cuáles seamos capaces de expresarnos y participar en la toma de decisiones.

Ahí es donde aparece la figura del cuadro de mando como herramienta o instrumento. Lleva años siendo utilizada por las empresas para agilizar la recepción de información y tomar decisiones. Si, mediante este instrumento los empresarios gestionan sus negocios. ¿Cómo diseñamos un cuadro de mando que sirva como base para la gestión de los gobiernos?

Laura Muñoz Economista. Consultora de Desarrollo Regional y Local en Locálitas, firma especializada en la prestación de servicios dentro de la estrategia y gobernanza, para organizaciones públicas y sector privado. Anteriormente, fue asesora en el Gabinete de la Primera Tenencia de Alcaldía del Ayuntamiento de Sevilla. Durante estos años, estuvo inmersa en la captación de inversores (nacionales y extranjeros) con el fin de modificar el modelo productivo de su ciudad, además de la realización de todas aquéllas funciones de asesoramiento económico y político que llevaba aparejada la Delegación de Relaciones Institucionales.Inició su labor como consultora estratégica, participando en proyectos dirigidos siempre hacia la Administración Pública, en este caso, Ministerio de Medio Ambiente. Continuó en la Agencia para la Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía tras la reordenación del Sector Públicoadscrita a la Consejería de Agricultura. Además, entre otras funciones: – Programa Operativo Sevilla 2014-2020 (Inversiones Territorializadas Integradas) – Fondos Europeos – Smart Cities – Colaboración Proyecto CSI Europe
Laura Muñoz
Economista. Consultora de Desarrollo Regional y Local en Locálitas, firma especializada en la prestación de servicios dentro de la estrategia y gobernanza, para organizaciones públicas y sector privado. Anteriormente, fue asesora en el Gabinete de la Primera Tenencia de Alcaldía del Ayuntamiento de Sevilla. Durante estos años, estuvo inmersa en la captación de inversores (nacionales y extranjeros) con el fin de modificar el modelo productivo de su ciudad, además de la realización de todas aquéllas funciones de asesoramiento económico y político que llevaba aparejada la Delegación de Relaciones Institucionales.Inició su labor como consultora estratégica, participando en proyectos dirigidos siempre hacia la Administración Pública, en este caso, Ministerio de Medio Ambiente. Continuó en la Agencia para la Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía tras la reordenación del Sector Públicoadscrita a la Consejería de Agricultura.
Además, entre otras funciones:
– Programa Operativo Sevilla 2014-2020 (Inversiones Territorializadas Integradas)
– Fondos Europeos
– Smart Cities
– Colaboración Proyecto CSI Europe

Necesitamos que los gobiernos se acostumbren a implementar  un cuadro de mando para facilitar la toma de decisiones y responda a los diferentes retos estratégicos de toda aquélla ciudad que quiera convertirse en inteligente.

Pero no olvidemos, que un cuadro de mando no sólo será utilizado para los gobiernos, sino también para los ciudadanos. Por tanto, un cuadro de mando tiene dos usuarios; 1.- Los gobiernos, que utilizarán e interpretarán los datos que les reporta la ciudadanía para llevar a cabo su gestión pública. 2.- Los ciudadanos, permitiéndoles evaluar las decisiones que se toman a partir de su intervención mediante los procesos de participación ciudadana.

Pero, como todo, el diseño e implementación de un cuadro de mando muestra un gran reto, la recogida y tratamiento de datos. Contamos con tecnología que recoge datos las 24 horas al día, 365 días al año. Aplicaciones móviles, sensores, encuestas, plataformas de participación, etc. Ya disponemos los medios. Pero, aún así, tenemos un problema; los datos están dispersos. ¿Cómo los procesamos y organizamos para convertirlos en un indicador?…

Todo cuadro de mando, debe contar con un gran trabajo previo, la correcta identificación de los indicadores. Debemos alejarnos de caer de la definición de indicadores generales, multiusos para cualquier gobierno. NO! Error! Los cuadros de mandos deben ser personalizados, en función de la hoja de ruta marcada por cada gobierno para su mandato.

Aceptamos como primer paso de este trabajo de elaboración del cuadro de mando la incorporación de indicadores procedentes de instituciones u organizaciones estatales o europeas que ya trabajan en la materia, de carácter generalista y homogéneo. Pero no debemos quedarnos ahí, no le será útil a un gobernante para su toma de decisiones ni para el ciudadano en su evaluación, dado el carácter tan amplio que muestran, a priori.

Así, nos vamos al segundo paso; identificar indicadores personalizados para cada unos de los agentes. Con lo cual, estamos ante un nuevo reto, la identificación de las necesidades de ambos agentes; gobernantes y ciudadanos. Si cada ciudadano es diferente y las ciudades son diferentes, los cuadros de mandos a implantar en cada una de ellas, no van a ser menos.

Por tanto, lo primero será escuchar las necesidades y requerimientos de las personas que van a utilizar la aplicación, ya sean políticos o ciudadanos. Y, posteriormente, que el cuadro de mando proporcione exactamente lo expresado. Ni más, ni menos.

Entonces, quizás la clave está en diseñar una serie de indicadores “personalistas” alineados con el plan estratégico de la ciudad, con un requisito fundamental; la capacidad del cuadro de mando de adaptarse a cualquier cambio. Es preciso contar con una característica fundamental en los indicadores, su trazabilidad. Ante un entorno cambiante, dinámico, cualquier indicador servible para el gobernante o el ciudadano debe mostrar capacidad para ser alterado, al igual, que lo puede ser la fuente de donde se extraigan los datos. Un trazabilidad que nos permitirá cambiar en cualquier instante nuestro cuadro de mando.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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