¿Persuasión o Manipulación?

Por Javier Galue 

Imaginemos que nos llaman por teléfono y es un operador de una compañía de servicios de móviles ficticia que se llama “RockTell” (por no decir Jazz…) y el operador insiste, insiste, e insiste, y nos ofrece una oferta, luego otro descuento, luego un regalo, luego dos regalos, luego casi que nos sale todo gratis… ¿nos está persuadiendo? ¿nos está manipulando?(Ya sé que posiblemente también nos esté incordiando pero ese es otro tema…).

Ahora trasladándolo a la política. Cuando un político nos ofrece lo que queremos tener, nos dice lo que queremos escuchar o nos promete lo que queremos para nuestro futuro… ¿nos está persuadiendo? ¿nos está manipulando?

Seguramente que hay varias respuestas. Si nos centramos en la política posiblemente lo veamos como manipulación si no somos seguidores de ese político o partido político y lo veamos/sintamos como persuasión si tenemos cierta simpatía por el político o por el partido político en cuestión.

Esta es un área donde todavía queda mucho por investigar. Los que nos especializamos en la comunicación a través de las emociones y la persuasión tenemos nuestras propias opiniones, no siempre coincidimos, pero según mi criterio y experiencia profesional como consultor de organizaciones, de políticos y de partido políticos, estoy convencido que la diferencia entre la persuasión y la manipulación no está en la forma o el fondo de la acción en sí, sino en la intención del que la ejecuta.

Si yo soy un político e intento ganarme a una persona, si intento convencerla de que cambie sus actitudes, pensamientos, deseos o acciones PARA MI PROPIO Y ÚNICO BENEFICIO, la estoy manipulando. Si intento ganármela pero PARA SU BENEFICIO la estoy persuadiendo. Parece fácil, pero en la vida real no lo es tanto ya que existen muchos matices. En realidad, tendríamos que diseñar un “persuasiómetro” o “Manipulómetro” que iría de 0 a 100. Posiblemente analizando a un político tendríamos varias mediciones dependiendo de a quién, cómo, dónde y cuándo intenta persuadir/manipular.

Javier Galue es Consultor, Experto, Profesor y Escritor español en Comunicación Estratégica y Política. Su sitio emotio.me es de referencia para políticos y comunicadores.

Unas mismas palabras dichas en un mitin de una campaña política pueden tener una intención muy diferente que si se dicen en una manifestación reivindicativa con varios colectivos sociales o en una rueda de prensa luego de ocurrir una tragedia natural.

Habría que agregar una variable adicional muy importante que es la ética. En próximos artículos iré profundizando mucho más sobre este tema y las técnicas y estrategias para persuadir, pero no siempre es ético, no siempre una actividad persuasiva tiene por qué seguir valores morales, y en política, como en otras actividades, debe tenerse eso siempre presente porque los resultados de una persuasión/manipulación pueden ser positivos en el corto plazo, pero en el mediano y el largo plazo pueden revertirse luego de que los ciudadanos se percaten que han sido persuadidos/manipulados.

Realmente la mayoría de las personas pensamos que es muy difícil que nos manipulen, pero os puedo asegurar que es mucho más fácil de lo que imaginamos, y aunque pensemos que con nuestro buen criterio, nuestra preparación, nuestro sentido común y nuestra inteligencia podemos darnos cuenta de que estamos siendo manipulados, eso en realidad no es así. Posiblemente nuestro ego u orgullo nos dificulten reconocerlo, pero os aseguro que todas las personas somos más fácilmente “persuadibles” y manipulables de lo que nos imaginamos.

Cuando un político nos ofrece un plan para resolver un problema de un colectivo social y nos intenta persuadir a que le votemos para poder resolverlo podríamos considerarlo una persuasión, pero ¿qué ocurre si el político sabe que no lo va a poder cumplir y nos lo dice solo para conseguir el voto? En ese caso nos estaría manipulando porque está intentando producir un cambio en nosotros, en lo que pensamos, en lo que hacemos y en lo que votamos para SU BENEFICIO y no para el NUESTRO.

De nuevo, suena sencillo pero la cosa se complica, y mucho, cuando entran a jugar muchas otras variables, tal y como ocurre en la vida real. En ese caso tenemos que introducir en la fórmula las posiciones de los otros partidos políticos, si el político cuenta con la información correcta para hacer sus propuestas, si dentro de sus intenciones están no solo un objetivo sino varios a la vez, individuales, colectivos, propios y ajenos, etc…

Allí entramos los consultores para analizar cada variable y determinar la estrategia a seguir tomando en cuenta SIEMPRE la ética y la moral. Se puede y se debe ganar siguiendo valores, principios y ética profesional. Esa debe ser una premisa inamovible de toda persona que ejerza o intervenga en la política.

Seguiré hablando en mis próximos artículos sobre persuasión, sobre las técnicas, estrategias, herramientas, canales, mensajes, amenazas y riesgos… ¡Gracias!

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.