Gobierno Abierto: el camino hacia el cambio cultural

“Gobierno Abierto”, “Participación Ciudadana”, “Open Data”, “Presupuesto Participativo”, entre otros, son términos que a la mayoría todavía nos cuesta asimilar. ¿Acaso la política nos está pidiendo a nosotros, los ciudadanos de a pie, que intervengamos en decisiones de las que nunca nos hicieron parte? Si. Y no. Lamentablemente hay quienes todavía piensan que ocultar cualquier tipo de información relevante es necesario para ejercer su cuota de poder. Pero como en todo lo malo hay algo bueno, también somos muchos los que apostamos por romper estos esquemas que parecieran ser del Antiguo Régimen, ayudados, esta vez, tanto por un favorable contexto internacional, como por los medios tecnológicos a disposición.

Hace unos días alguien me decía: “Todos los que estamos en esto de cambiar la política, estamos locos”. La política y sus formas han mutado continuamente a lo largo de la historia, desde las diversas organizaciones de un Estado o el ejercicio del poder, hasta la transformación de los partidos políticos en cuanto a sus funciones se refiere[1]. Pero hoy estamos a las puertas de algo mucho más grande, a pasos de romper la vieja estructura del secretismo de la información a manos de unos pocos, desde la comodidad doméstica de notebooks, tablets y celulares. Así como creo que Internet puede fácilmente compararse con la invención de la imprenta, también creo que esta nueva filosofía que muchos sostenemos es el «giro copernicano» del siglo XXI en cuanto a participación política se refiere. No, no estamos locos. Quienes sí lo están son los que suponen que las decisiones que nos afectan a cada uno de nosotros deben ser tapadas, disfrazadas, o encubiertas.

Pero nada de esto serviría sin una piedra angular: la participación y colaboración ciudadana. ¿Qué sentido tendría un Gobierno Abierto, Digital y Electrónico, si la comunidad no supervisa y participa como miembro activo del Estado? Sobre este tema voy a permitirme citar a J. Ignacio Criado, en una entrevista brindada a mitad de este año: “(…) creo que la Argentina tiene todavía un camino por recorrer y estoy convencido -y espero- que la sociedad tome el timón y de alguna manera exija a sus poderes públicos, a las administraciones, a los gobiernos, que más allá del color político, más allá de las tendencias, los principios de transparencia, los principios de colaboración y los principios de participación se conviertan en una moneda de uso habitual en las relaciones entre la ciudadanía y la administración pública”.

Poco a poco, las herramientas para hacerlo van apareciendo (tal como nos contaba ayer Carla Gago en su columna de opinión) y su utilización positiva nos permitirá crecer como sociedad. Sólo queda que quienes todavía no lo hicimos, nos arremanguemos y nos pongamos a trabajar en derribar los muros que faltan.

 


[1] Katz, Richard S. y Peter Mair. 2004. «El partido cartel: la transformación de los modelos de partidos y de la democracia de partidos»

 

Miguel Benegas

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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