Más de 9 consejos para ganar un debate en campaña

Por Boris Henriquez (@PipitaHenriquez)

Primero vale analizar la relevancia de un debate en general durante una campaña política, puesto que a veces los sobredimensionamos demasiado, mientras en otras ocasiones los vemos como cualquier foro más donde solo llegamos a discutir algunas posturas o ideas poco relevantes. La verdad es que ni una cosa ni la otra, un debate durante una campaña normalmente se da cuando está bastante avanzada la campaña, cuando ya la mayoría de candidatos ha logrado desarrollar su plataforma, es decir su gama de propuestas para los diversos temas políticos o coyunturales y es momento para debatir sobre esas propuestas.

Boris Ernesto Henríquez Aguilar Salvadoreño, Licenciado en Relaciones Internacionales, por cursar Máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política, Docente Universitario, estrategia digital, muy apasionado por la comunicación política, el manejo de crisis, política 2.0, redes sociales y como potenciar la transparencia y el acceso a la información pública a través de las TIC´s. Amante del fútbol.
Boris Ernesto Henríquez Aguilar
Salvadoreño, Licenciado en Relaciones Internacionales, por cursar Máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política, Docente Universitario, estrategia digital, muy apasionado por la comunicación política, el manejo de crisis, política 2.0, redes sociales y como potenciar la transparencia y el acceso a la información pública a través de las TIC´s. Amante del fútbol.

Sin embargo en un debate normal, entiéndase normal aquel foro donde se desarrolla un debate sin ningún hecho relevante o fracaso demasiado obvio por una de las partes involucradas, difícilmente puede mover mucho el cambio en la opinión pública.

En la mayoría de casos, los debates solo inciden entre 1.5% y 2% en la opinión del votante, por lo que si su candidato va bastante bien en las encuestas o tracking interno, lo mejor es no arriesgarse a un desgaste innecesario y tratar de evitar en la medida de lo posible un debate como tal, mejor busque otras alternativas similares. Caso contrario si es a la inversa y en sus encuestas se nota levemente debajo de su oponente, entonces sí debe de buscar un debate con un formato de réplica constante a toda costa. Por cierto, a pesar de que la relevancia de un debate no siempre sea mucha estadísticamente hablando en cuanto a intención de voto, es imperativo que su candidato tenga una buena capacidad para debatir, si su candidato no puede debatir, está frito.

Ahora bien, si con su equipo de campaña, ya decidieron aceptar un debate, hay que tomar en cuenta que se necesita de una buena preparación previa, durante y después de un debate. Hay que estudiar bien al y a los oponentes, desde sus gestos, sus puntos débiles, hasta estudiar la posibilidad de retomar alguna carta de la campaña negativa que pueda servir para poner al oponente contra las cuerdas en alguna ocasión durante el debate. Asimismo antes del debate, se debe de apoyar mucho con su equipo de relaciones públicas para respetar y apegarse a la estrategia con su equipo de campaña en cuanto a si se darán entrevistas previas o gira de medios previo al debate para ver los temas que queremos posicionar y que son de ventaja para su candidato antes del debate. Después del debate es muy común que los candidatos involucrados empiecen a autoproclamarse ganadores del debate, y no es que esté mal el triunfalismo que deseamos proyectar, pero a veces un mensaje más neutro y poniéndose de lado de la sociedad que tuvo la oportunidad de evaluar las diferentes propuestas, puede ser mucho más efectivo.

Hablando de más detalles de los debates, vale mencionar los siguientes consejos:

  1. El que se enoja y lo hace notar durante el debate pierde.
  2. Se parece a un partido de fútbol, hay ataques y contraataques, prepárese para ambos escenarios.
  3. Si el candidato ha sido bastante propositivo y conciliador en su campaña, no tenga miedo, que con un par de ataques o buenas defensas durante el debate no le van a afectar, al contrario, puede agarrar un par de votos indecisos.
  4. Los colores de su corbata o vestimenta formal sí importan.
  5. Que a su equipo de campaña no se les escape ningún detalle del formato del debate donde su candidato asistirá, no se quieren sorpresas.
  6. Es típico que cuando algún candidato durante el debate hace una acusación, el otro siempre mira hacia otros lados, esos gestos a veces lo pueden traicionar, lo más sano es enfocarse en la persona que lo está acusando, véalo a los ojos y es muy probable que el que lo acuse termine titubeando en su declaración.
  7. Tenga un vaso de agua cerca y úselo, siempre funciona para relajarse un poco.
  8. Ensayar siempre los tiempos, nada más pésimo que a un candidato se le acabe el tiempo por su poca capacidad de sintetizar una idea o postura en pleno debate.
  9. El saludo al final del debate es muy importante por los gestos al estrechar la mano de su oponente, recuerde que esa puede ser la foto del evento.

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Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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