Madres solteras ¿Derechos olvidados?

Por Carolina Albán

Sandra Silva, de nacionalidad argentina, estaba en pareja desde hacía un año cuando quedó embarazada. Cuenta que el padre de su hijo no quiso hacerse cargo, le dijo que había sido un error y le pidió que abortara. Como ella se negó, él la abandonó. Sin dinero ni trabajo y con dos hijos por mantener, ella no pudo seguir pagando el alquiler del lugar donde vivían juntos. “Él se desentendió de todo apenas le conté que estaba embarazada. Nunca me pasó un peso y terminé en la calle, pasé varios días durmiendo en un palier con el bebé recién nacido”, recuerda. “Lo único que hizo fue darle el apellido porque lo presionó su familia. Pero nos dejó tirados a los dos”.

Este es solo uno de los tantos casos de mujeres que ejercen su rol de madres solteras que por distintas circunstancias han tenido que afrontar su condición de manera autónoma y en algunos casos de extrema vulnerabilidad social y económica, lidiando problemas que han afectado su vida emocional y psicológica.

La problemática respecto a los temas del cumplimiento de la igualdad de género, es una constante que promete importantes avances, pero en la práctica las estadísticas son ciertas. Seguimos con un cáncer latente, donde la participación de la mujer en los diversos campos profesionales es reducido con relación al hombre; y con mayor subyugación, cuando esta se encuentra embarazada o asumiendo el rol de madre soltera en medio de una sociedad altamente machista y moralmente aislada del cumplimiento de los derechos naturales del ser humano.

En relación al campo laboral, las mujeres en periodo de gestación, siguen siendo excluidas de sus derechos. Según Carla Balarezo, especialista en temas de planificación familiar, menciona que “Muchos empleadores piensan que la mujer (por las licencias de maternidad o lactancia) implican un mayor gasto, y por ende es contratada en condiciones de precariedad o es destinada al subempleo, colocándola en un grado de inseguridad social”. 

Según la Organización Internacional del Trabajo, en su Informe mundial de la OIT de 2017-2019 sobre Protección Social, recalca que “Solo el 41% de las madres de niños recién nacidos percibe una prestación de maternidad”, y debatir de respaldo o apoyo social y económico a las madres solteras, no es una temática importante que se discuta en la agenda pública.

En la actualidad, las estadísticas con relación al porcentaje global de la presencia de madres solteras va aumentando con los días, puesto que en diversas condiciones socioeconómicas estas se identifican en quintiles vulnerables de la sociedad, pero no obstante, también se evidencia un crecimiento de estas en los estratos medios y altos.

Al ser una realidad que atraviesan todas las mujeres, que va más allá de la distinción de clases sociales, es necesario que los gobiernos amparen y protejan a este grupo que, “por el simple hecho de ejercer funciones de padre y madre”, han sido y son relegadas en muchos casos de sus funciones laborales, familiares, de su medio social, y, sobre todo, de sus derechos.

En el Ecuador, según estadísticas del último censo nacional realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) del 2010 “Un 38,6% son madres solteras. El 18.4% tienen educación superior y el 24.9% secundaria”. Además “El 46.6% es jefa de hogar; el 35% está afiliada al seguro social y el 37.2% está entre 17 a 20 años de edad”. Cabe recalcar que el próximo censo se prevé realizar en el año 2020, donde evidentemente, estos datos presentarán un crecimiento de esta problemática en el país.

En América Latina, continúan las condiciones de inequidad que son el resultado de las colectividades ideológica política y económicamente machistas, donde se pueden evidenciar sociedades cuyas familias se desintegran cada vez más y en donde la mayoría de las veces son las mujeres las que tienen que encargarse solas del cuidado y mantenimiento de los hijos. Agregando que desde que se califica a una persona como madre soltera, denota la discriminación que nace en el momento en que fueron víctimas de abandono, maltrato y marginación.

En países como México y Bolivia existe un avance en la iniciativa de generar espacios y leyes donde las madres solteras tengan el apoyo de sus gobiernos para reducir las dificultades que estas afrontan al asumir esta responsabilidad de forma monoparental. Por ejemplo, el gobierno de la ciudad de México promueve el “Programa para mamás CDMX”, cuya finalidad es promover diversos programas de apoyo, protección e impulso en materia de salud, asistencia social y economía para madres solteras, amas de casa, estudiantes y emprendedoras. Mientras que el gobierno de Evo Morales, lanzó una política para garantizar el derecho a la vivienda de las madres solteras, un colectivo especialmente vulnerable de esta nación.

Sin duda, la falta de una ley que ampare a estas mujeres que establezca lineamientos y mecanismos institucionales que garanticen mejoras en su calidad de vida, que promueva oportunidades, que sea incluyente y progresiva,  que promueva un acompañamiento psicológico y emocional, es un tema prioritario que al ser aún un porcentaje manejable, debería ser tomado con la seriedad y cuidado necesario, con la finalidad de promover sociedades más igualitarias y justas donde estas madres cuenten en sus momentos más vulnerables, con el abrigo y protección de su gobierno.

Pero, si hablamos también de fomentar la igualdad de género, no se puede dejar de lado que existen varios hombres que ejercen el rol de padres solteros y ellos, de igual manera, deberían contar con una ley que los ampare. Aquí estaríamos hablando realmente de una paridad tanto para hombres como para mujeres.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

2 comentarios sobre “Madres solteras ¿Derechos olvidados?

  • el 24 octubre, 2018 a las 8:11
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    Hola Carolina .gracias por el artículo estoy en un caso semilar .que puedo hacer ..?donde tengo que ir ?

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  • el 8 marzo, 2018 a las 15:50
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    Excelente artículo, con datos que como hombre duelen y avergüenzan. Muchas felicidades.

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