Los miedos de abrir Gobiernos

Miedos, excusas, poder. Cuáles pueden llegar a ser algunos obstáculos para fomentar la construcción de ciudadanía desde mecanismos de Gobierno Abierto.

Por Juan Pablo Freddi @juanpfreddi 

Toda organización tiene su personalidad, esa manera de comportarse y de reaccionar ante las situaciones que se van presentando en su ciclo de vida. Las administraciones públicas no son la excepción, por lo que pueden encontrarse Gobiernos innovadores, creativos, transparentes y con intención constante de ser abiertos, promoviendo en todo momento el acceso a la información pública esencial para el ejercicio de ciudadanía. Pero también existen Gobiernos conservadores, cerrados, con temores a desarrollar políticas de apertura de datos y participación ciudadana.

Esto nos lleva a reflexionar sobre las variables que pueden llegar a influir en esa decisión política de cerrar un Gobierno y de gestionar desde una mirada poco inteligente. Quizás el primer aspecto a considerar sea la forma de gobierno establecida en su carta magna, lo cual no garantiza que si un país, provincia, estado o ciudad expresa tomar una forma de gobierno republicana, representativa y federal –por escoger una posible forma- tenga que obligatoriamente establecer políticas de apertura y participación.

El tipo de liderazgo que se ejerce es tal vez una de las variables fundamentales. En gobiernos personalistas, con administraciones caudillistas y tendencia a prolongarse en el tiempo, difícilmente se establezcan políticas de Gobierno Abierto y participación ciudadana. Allí, el principal miedo radicará en abrir el juego y perder poder, en mostrar datos y generar interrogantes, en fomentar la participación y peligrar la eterna continuidad, en construir canales de comunicación amplios y horizontales que no puedan ser controlados desde el discurso dominante y en generar mecanismos de rendición de cuentas que puedan llegar a mostrar algún dato no deseable.

En ese punto aparecen las excusas que intentan justificar los motivos para no tener una mirada de Gobierno Abierto. Y una de las principales es que se establecería una estrategia sustentada en la tecnología y que debido a la brecha digital existente en la sociedad habría una gran cantidad de ciudadanos que quedarían por fuera de la propuesta. Es decir, que quienes no tengan acceso y conocimiento sobre el uso de la tecnología –supongamos una plataforma de difusión de información pública- no tendrían opciones para el acceso y la participación. Error: la tecnología potencia, ayuda, pero no es suficiente. Lo importante son las personas. Imaginemos una plataforma como Facebook sin usuarios, sin personas.

Otra excusa es que a la gente no le interesa participar, que no desean acceder a la información del gobierno o que no sabrán qué hacer con esos datos. En claras palabras, se subestima al ciudadano por miedo. No se puede privar a la ciudadanía de contar con información que es fundamental para ejercer sus derechos, para poder controlar el accionar de sus representantes y para encontrar herramientas de participación. Estos tipos de administraciones generalmente confunden lo público y lo privado, olvidándose que sólo están administrando recursos que no le son propios, sino que son del pueblo y que lo harán por un tiempo determinado.

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Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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