Libera tu esperanza con el voto

“Mande el que mande yo he de votar por quien quiera”
José Hernández (1879)

Escribe: Marcelina Romero

Elegir a los representantes es la muestra de poder que tiene cada uno de los ciudadanos. Registrarse, salir a votar es la premisa.


 Master en Comunciación Política y Gobernanza Estratégica, George Washington University, soy miembro de la Red de Politologas -mujeres dedicadas a la Ciencia Política latinoamericanista.

Aunque parezca una retórica gastada o naíf, no hay que claudicar y repetir una y otra vez que tu voto cuenta. Cada voto es importante y puede hacer la diferencia en una elección. Con tu voto puedes expresarte tu opinión, contradecir una tendencia, incluso, movilizar.

La vida democrática es la que nos permite elegir a nuestros representantes, delegar las funciones públicas, en el mejor de los casos promoviendo el bienestar colectivo.  Ella nos proporciona el derecho al voto. El derecho al voto es el derecho a elegir a quienes nos representarán (aquellos que tendrán en su poder la decisión de llevar a cabo políticas en cada uno de nuestros territorios). Por ejemplo, a quien elijas podrá tomar decisiones sobre la política económica, ello inevitablemente repercutirá en cuestiones como el aumento en la tasa de empleo o desempleo, el precio de los alimentos, el aumento o la disminución de ingresos en tu familia, etc. Toda acción de los representantes conlleva una réplica en tu vida cotidiana. Recuerda que tu voto es tu voz: ahora y en todas las elecciones electorales. No dejes este derecho en manos de los que están decididos a participar, no dejes que te impongan sus representantes.

Participar en la elección no tan solo es una manera de lograr que nuestro voto sea una muestra de confianza hacia el candidato con quienes podemos compartir valores e ideas, sino también es una manera de dar el ejemplo y de modificar el comportamiento de las nuevas generaciones: votando. Un porcentaje suficiente de hispanos que acuda a las urnas puede tener un peso significativo en los resultados.

En Estados Unidos, cada dos años se elige a la totalidad de la Cámara de Representantes y a un tercio del Senado. En las pasadas elecciones norteamericanas del 6 de noviembre se modificó el panorama político del país y, por ende, del mundo.  La elección determinó cuáles serán las fuerzas y actores políticos que interactuaran en el futuro, sin dejar de tener presente que en el 2020 se elegirá al nuevo ocupante del sillón presidencial. En pocas palabras, se tratará de la definición del nuevo mapa de quienes discutirán las nuevas políticas internas y externas.

Las políticas públicas que se lleven a cabo en los próximos años dependerán de estas elecciones de medio término. El Partido Demócrata tiene la posibilidad de limitar la agenda del Partido Republicano. Esto significa que los proyectos que los republicanos deseen enviar al salón oval deberán ser discutidos en las cámaras, ya que los republicanos perderán el control.

Los demócratas han intentado a través de diferentes campañas lograr la participación hispana. Varias encuestadoras –Bendixen & Amandi, Latino Decisions, etc.- han pronosticado que, aunque estén en desacuerdo con las políticas que lleva adelante el Partido Republicano, la comunidad latina no se registrará para votar. Los resultados de elecciones anteriores demuestran que la participación hispana es aproximadamente del 49% en las presidenciales. Sin embargo, en las elecciones de medio término el porcentaje se reduce notablemente a 31% de los 27 millones de hispanos registrados para votar.

Los jóvenes tienen poder de modificar una elección política en EEUU. La edad del votante rige la diferencia. Los jóvenes hispanos en las elecciones del 2014 estaban entre 18 y 29 años.

Las campañas deben apuntar todas sus estrategias a movilizar este grupo, a que se registren y se acerquen a los centros de votación. Los expertos en comunicación política deberían amoldarse a la nueva realidad electoral en donde el convencimiento, primero, pasa por lograr que se registren, luego que voten y, por último, que voten por el candidato que les genere empatía, otorgue confianza y haya demostrado durante la campaña su capacidad de liderazgo.

Todo puede ser posible si te acercas a votar… Sólo se logran cambiar los escenarios mediante la participación. Como sucedió con la victoria de Donald Trump, en el 2016, la cual no fue prevista. Los índices de participación entre los hispanos (o aquellos que no están de acuerdo con las políticas llevadas adelante por el actual gobierno) puede cambiar si se promueve el “voto castigo”. La suerte está echada, el resultado nos ofreció otra instantánea del Congreso y lo mismo sucederá con el liderazgo de los comités.  Tú decides. ¡Vota!

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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