La tecnología y las mujeres, ese pequeño resplandor

Por Jesica Karczewski

En un mundo que se avecina a grandes cambios estructurales, y a grandes movimientos en cuanto a formación y empleo, la tecnología nos ha puesto una vara muy alta en cuanto a la habilidad para afrontar todo este nuevo horizonte.

Pero la historia nos ha enseñado que a lo largo del tiempo, fue preponderante el rol del hombre en los desarrollos tecnológicos, dejando relegada a la mujer a un lejano segundo plano. Y esto se debía a que, el impacto que generó en la cantidad de empleo las llamadas Revoluciones Industriales, convirtieron cada escaso empleo,  en un botín de guerra que el hombre no iba a doblegar ante su contrincante directa “la mujer”. El camino a la industrialización se le complicó a cada mujer en el mundo que debía volver a su hogar a las tareas domésticas. Pero, la historia se encargó de acomodar un poco las cosas. La Segunda Guerra Mundial. Esta tremenda contienda, requirió de muchos esfuerzos, en su mayoría de hombres de todas las naciones que marchan al frente. Una luz de esperanza entre tanto dolor, facilitó el ingreso masivo de las mujeres a las fábricas, en su mayoría, realización de insumos para la guerra. Y la mujer lo hizo posible, se adaptó entre la adversidad y el dolor. Trabajando de sol a sol y cuidando hijos.

Y fue tan importante el aporte netamente femenino en ese fragor de un mundo tenebroso, que la industria floreció de las manos de mujeres desesperadas y de un temple de acero, capaces de hacer resurgir la industria de las mismas cenizas.

Pero al terminar la guerra, muy a pesar de las mujeres, y de lo que habían logrado, los hombres regresaron a sus fábricas y la mujer fue literalmente desplazada a la rutina del hogar.

Pero tras esta caída del empleo femenino en la industria, la mujer aprovechó el oscuro momento para capacitarse, aprender como pudiera y perfeccionarse más específicamente en busca de objetivos concretos. Mientras el hombre aceptaba el trabajo que le dieran por cuestión de supervivencia, la mujer en cambio, apuntó a la excelencia. Pasarían muchas cosas, luchas y años de lucha para que le devolvieran su protagonismo industrial, pero ese tiempo llegó.

Y llegó de una forma más tajante y veloz, no necesitó de marchas y contramarchas, ni de pensamientos intelectuales, simplemente, la tecnología se apoderó de las cosas, de todas las cosas, y se convirtió en el motor fundamental de una nueva sociedad.

Jesica Karczewski

Entonces la mujer pudo conectar a la brevedad con este momento histórico y acompañó al hombre codo a codo en la búsqueda por la perfección de la tecnología y todos sus componentes. Había comenzado una nueva era.

Actualmente la tecnología impacta en la mayor parte de la vida cotidiana, tanto a nivel personal como laboral. El ámbito tecnológico sigue siendo liderado por los hombres, pero gradualmente las mujeres van avanzando a paso firme en este área.

En Argentina solo un 25% de quienes se desarrollan en puestos vinculados a la tecnología son mujeres y cada vez son más las que eligen las carreras vinculadas históricamente a los hombres, como por ejemplo la ingeniería.

Es necesario incentivar a las mujeres a fin de que se animen a incursionar en la tecnología, dado que las estadísticas de la Cámara de Industria del Software (CESSI) indican que es un sector escasamente explotado y que cada año quedan vacantes aproximadamente 5000 puestos de trabajo en nuestro país.

La brecha en el acceso a la tecnología persiste, aunque ha habido avances. En México solo el 35% corresponde al desarrollo femenino, según el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Este es el organismo que concentra y apoya a los investigadores de alto nivel en ese país. (Fuente: Forbes).

La base tecnológica que nos permite hoy comunicarnos ha contado con los aportes provenientes de mujeres; tal es el caso de Ada Lovelace a quien se le atribuye haber desarrollado el primer algoritmo publicado de la historia, para ser procesado por una máquina de cálculo (computadora). Sin embargo nunca le han dado el reconocimiento que merece.

Desde los 21 años, comencé a trabajar en el área tecnológica y siempre tuve jefes “hombres”, hoy con 28 años pude desarrollarme como Web Developer, logrando trabajar en grandes empresas e incluso pude crear mi propia agencia digital con reconocidos clientes.

“Si bien nunca se me han cerrado puertas por ser mujer, ni sentí competencia con mis colegas hombres, generalmente predomina el sector masculino por sobre el femenino.”

Hoy lo importante es la creatividad, innovación, capacidad y talento que la mujer aporta al sector tecnológico.

Existen hoy iniciativas muy importantes que fomentan la integración femenina y el interés en la tecnología, por ejemplo “Chicas en Tecnología”.

Solo resta esperar ver el crecimiento de la mujer en este área tan prometedora. Y esta vez sí, esperando no tener que contar con la ayuda de la historia para equipararse en cuanto a lugares, cupos y salarios, sino, tan solo con el sentido común.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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