La adaptación dinámica de nuestras ciudades

Por José G. O. Verón

Las conceptualizaciones del aprendizaje deben mucho a la psicología social. Y también la psicología social visita y revisita las teorías del aprendizaje, pedagógicas y didácticas. Hay un concepto clave, en este sentido, que es el de adaptación dinámica

Precisamente por adaptación dinámica la psicología social entiende un criterio básico de salud, y de salud mental, por el cual los sujetos se adaptan a la realidad, y se adaptan bien, la aceptan sin mayores problemas, pero se adaptan para cambiarla, al menos en aquellas cosas o en aquellos aspectos donde la realidad dista mucho de ser la deseable, y harían mucha falta mejoramientos (“improvements”). Se aprende de la realidad y se trata de mejorarla. Lo contrario de la adaptación dinámica o activa es, específicamente, la adaptación pasiva, donde la adaptación a la realidad es lisa y llana, pura y simple, sin aprendizaje ni intención ni animo de mejorar nada, ni de hacer nada mejor

Tenemos que hacer notar que la adaptación a la realidad es necesaria e imprescindible, de lo contrario no se puede operar en ella. Pero es importante esta conceptualización de la adaptación dinámica, dado que en lo fundamental implica un criterio de salud como equivalente a aprendizaje por el cual los sujetos o los agentes están “bien” adaptados a la realidad, cuando la aceptan sin problemas pero están dispuestos a luchar en lo posible para mejorarla

De aquí se pueden extraer corolarios valiosos, esto aplica no solo a las personas, sino también a las sociedades y comunidades, y a los asentamientos humanos y colectividades, físicas o virtuales. Adaptación dinámica es aprendizaje; también, social y comunitario

Donde la adaptación dinámica viene dada y constituida por la virtud de los agregados humanos, de los colectivos sociales, institucionalizados, de poder lidiar bien con la cambiante realidad, de poder receptarla bien en una actitud de constante aprendizaje, tratando de lograr superaciones (que G. W. Hegel–1770/1831– llamo “Aufhebung”), y mejoramientos constantes. Donde las sociedades y comunidades, colectividades y organizaciones aprenden constantemente, mejorando y superándose, en adaptación activa

Por ejemplo, las ciudades aprenden constantemente de la experiencia, tratando de hacer cada vez las cosas, en lo posible, y con las limitaciones de lo real y de la realidad, mejor. Las ciudades vivenciaron, por ejemplo, que los grandes centros congestionados, que todo lo tienen y todo lo contienen, donde “atiende Dios”, era una tendencia urbanística que devino de los siglos XIX y XX, pero, luego se vio que esto era perjudicial e inapropiado para el crecimiento y el desarrollo integrado de las ciudades, como espacios geográficos. No eran, así, espacios “inteligentes”. Desde aquí se prefirió en adelante la descentralización operativa y funcional, y esta es hoy la política y la directriz prioritaria y preferida en la urbanística de las ciudades inteligentes (smart cities). Hubo un aprendizaje, tanto social como institucional, en este caso, que lo dio la experiencia

En el mundo y la órbita de las computadoras e Internet, también se da, y más aún, este aprendizaje, entendiendo aprendizaje, básicamente, como adaptación dinámica a la realidad

Por ejemplo, es conocido y mencionado el caso de las mainframes de IBM, grandes y monstruosos equipos de computación, de enormes dimensiones, que pronto revelaron su impracticidad e inutilidad para su uso cotidiano; lo que llevo a pérdidas millonarias para la empresa y, a la industria, a la convicción y el convencimiento de que era necesario reemplazar estos mainframes por equipos más pequeños, portátiles, y manejables, lo que fue llevado a cabo en relativamente poco tiempo por la industria

Se podrían citar y mencionar muchos otros casos claros, pero, en lo fundamental, la industria y las redes están en aprendizaje constante y permanente; la red está constantemente innovando y aprendiendo de los errores, generando y configurando mejoras constantes. Las redes sociales aprenden de la experiencia de sus usuarios para innovar e intentar ofrecer un servicio de una calidad cada vez mejor y cada vez superior

Los cambios de configuraciones y de modalidades de las redes sociales son un claro ejemplo de innovación permanente y de aprendizaje de la experiencia pasada, adecuadamente sopesada y evaluada, sin negaciones. Las redes sociales cambian, aprenden y mejoran, aprenden de la experiencia, y esto es también adaptación dinámica

Nuestras ciudades y la red aprenden y mejoran constantemente. Y esto también mejora nuestra calidad de vida .

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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