Gobiernos transparentes: Hacia una mayor participación ciudadana

Por Amyeris Piñero (@Amyeris1 )

Una panorámica de las sociedades actuales, las del Siglo XXI en pleno, demuestra el reino de la incertidumbre, la inseguridad y quien sabe que otros terrores capitales para los individuos, sin embargo, la crítica supera toda barrera en sociedades más informadas como las nuestras, en tanto la democracia y demás instituciones progresistas se encuentran inmersas en una vigilancia constante, provocando cambios considerables en las formas de administrar la política y los recursos así como también la gestión en los diversos niveles del poder público.   

A lo que nos enfrentamos cotidianamente, es a una dinámica que apunta directamente a la actividad de la política, en específico, la credibilidad de la democracia y su consecuente legitimidad, sus actores y las instituciones conexas, siendo un fenómeno que crece, que amenaza con seguir más allá de las esferas fundamentalmente políticas (hablamos de la propagación del juicio sobre las actividades públicas, desde el plano macroeconómico hasta el doméstico, representando la desvinculación de las personas al sistema organizacional en general). Nos referimos, igualmente, a una nueva configuración discursiva en torno al escenario político total, una reconversión que se ajusta a conceptos e iniciativas en el que los ciudadanos, al ser la fuerza efectiva del cambio, constituyen la agenta pública especial. La vigilancia en política, como consecuencia, es el aliciente por antonomasia para propiciar las rupturas en el sistema político imperante, un medio por el que se posicionan nuevos actores sociales y políticos a nivel global, y en el que, asimismo, muchas veces terminan contribuyendo a las transformaciones radicales y a la radicalización de los sistemas democráticos o la formación de nuevos populismos.

Amyeris Piñero Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas, mención Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Diplomado en Estudios Diplomáticos y Relaciones Internacionales por la World Federation of United Nations, Magister en Gerencia, Administración Pública, Desarrollo Local y Gobierno Electrónico por el Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano y el Centro UNESCO (España). Especialista en: Comunicación Política, Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, Gobierno Electrónico, Participación Ciudadana en redes sociales.
Amyeris Piñero
Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas, mención Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Diplomado en Estudios Diplomáticos y Relaciones Internacionales por la World Federation of United Nations, Magister en Gerencia, Administración Pública, Desarrollo Local y Gobierno Electrónico por el Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano y el Centro UNESCO (España).
Especialista en: Comunicación Política, Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, Gobierno Electrónico, Participación Ciudadana en redes sociales.

Debemos rescatar que, mientras menos transparente sea un gobierno, es decir, mientras más hermético sea con la información, tanto mayor será la vigilancia que activen los ciudadanos hacia él. La información en estos tiempos, sobre todo aquella referente a los recursos públicos y demás actividades estatales, se encuentra en evaluación perenne por la mayoría, en tanto, mientras menos se participe de las actividades al ciudadano y se incentive su incorporación en la gestión de los bienes públicos, se tendrá más control social y, por ende, a menor comunicación existirá mucha más intención de visualizar y de geolocalizar socialmente. De lo que se desprende que la política, a largo plazo, se verá modificada por los efectos transversales de la revolución digital, una que fue promotora de cambios fundamentales en las estructuras de gobierno pero, sobre todo, de mercado. El gobierno abierto, en consonancia con un código abierto, la internet y las redes sociales, son así las bases fundamentales del poder que detentan los ciudadanos contemporáneo.  

La política ha ido modificándose en los últimos años, buscando adaptarse a un mundo interconectado, a un mundo digital, que ya no deja en las manos de unos pocos, la exclusividad informativa.  Lo relevante y lo que es objeto de debate en este momento, es el derecho que poseen los ciudadanos a tener conocimiento de las acciones y proyectos de aquellos que se encuentran ejerciendo el poder. El sistema de comunicación que se ha establecido, tiene múltiples medios, diversos caminos, algunos tantos poco convencionales, relacionados al poder en que se desarrollan, por ello, las redes sociales, las aplicaciones móviles, entre otras, se han convertido en las protagonistas de los fundamentales cambios políticos del Siglo XXI.

Las esferas sociales, tras la llegada de la tecnología digital, se encuentran más propensas al escrutinio del ciudadano. La denominada “cultura Wikileaks”, que no es otra que permitir que el ciudadano, ese que hace décadas atrás era más pasivo, denuncie anónimamente, reclame más participación, buscando impactar en la agenda política Nacional, regional, local e incluso, internacional. Resumiendo, asistimos a un cambio de los poderes, de uno que antes detentaban solo autoridades fijas, a uno desplegado en diversas esferas privadas, anónimas, descodificadas, móviles, etc., en especial, llamadas por Moisés Naím, como micropoderes, unos que intentan subvertir el statu quo establecido, buscando nuevos espacios de participación ciudadana y la conformación de instituciones más democráticas. Sin embargo, dicha dinámica epocal comporta una incógnita característica, a saber, ¿cuentan los gobiernos con los mecanismos necesarios para recobrar la confianza de los ciudadanos a las instituciones por medio de la transparencia de las cuentas públicas, actividades y la participación activa de las sociedades, impulsando con esos medios, avances tecnológicos, la reducción de las distancias entre gobernantes y gobernados, el protagonismo de los activistas de las redes, etc., o por el contrario, perdura el reserva, la suspensión de las relaciones entre las instituciones y los ciudadanos, entre otros tantos componentes poco efectivos en la constante tarea por la retroalimentación societal? Hasta que los diferentes sistemas políticos, los actores (partidos políticos, políticos, entre otros), no adviertan los múltiples cambios que exige la política en nuestro tiempo, la desconfianza sobre la democracia estará siempre presente y, asimismo, desplegándose en otros frentes.

El deterioro de los sistemas políticos, ese que con anterioridad hicimos mención acorde con el vilo que tienen los ciudadanos a las instituciones, es también, el inicio de una ruptura cultural sumamente profunda, que mantiene igualmente a los representantes de los partidos políticos y demás delegados, en la posición más desvalorada de todas, por cuanto reciben reacciones desproporcionadas de la opinión pública. El control social, dejó de ser el aura estética del discurso populista y se transformó, gracias a la tecnología, en una verdadera herramienta de inspección y regulación pública, en tanto que aplicaciones, grupos de Whatsapp, páginas de Facebook, cuentas en Twitter entre otras, han forjado espacios virtuales de contacto permanente con las autoridades, siendo al mismo tiempo un canal para la evaluación de los funcionarios públicos y de los problemas fundamentales para los ciudadanos.  

   Existen múltiples iniciativas en el mundo, que nacieron inspiradas en la búsqueda del desarrollo de la participación ciudadana y la transparencia política en sí. Es de esta manera, como nos topamos con ideas como: My Society (www.mysociety.org), Open Secrets (www.opensecrets.org), They work for you (www.theyworkforyou.com) , Open Europe (http://openeurope.org.uk) , Open Australia (www.openaustralia.org) , Vote Watch (www.votewatch.eu/), las cuales son herramientas sumamente sencillas, que permiten, del mismo modo, estar en contacto con los políticos, con la votación en la sala de sesiones de los parlamentos, con el activismo y la comunicación política digital. La diferencia de estos instrumentos con los buzones de dudas y sugerencias, es que las páginas web, permiten que todos los usuarios lean los diferentes comentarios, por lo que no existe un proceso “filtro”, amplificando la transparencia. Por otra parte, permiten dejar en evidencia la cronología de las respuestas, el impacto de ciertas políticas públicas por ejemplo, la participación ciudadana y el impacto de ciertas medidas nacionales.  

    La transparencia se ha convertido en una meta por sí sola, es el objetivo principal de los gobiernos y de los políticos en su generalidad, con el fin de abrir la administración pública a quienes son actores fundamentales dentro de la política, los ciudadanos. Ofreciendo datos abiertos, se genera un lazo solido entre los gobiernos y las personas comunes, las interesadas, realizarán auditorias, fiscalizarán las acciones llevadas por los funcionarios. Esta apertura para afuera, ha generado igualmente competencias entre las administraciones locales, nacionales, etc., por demostrar quién es más transparente, en definitiva, quien es más democrático, inclusivo y más participativo. A fin de cuentas, se debe romper con las prácticas que promueven la indiferencia. Unamos nuestras fuerzas en pro de que los diálogos ciudadanos, las interconexiones entre voces, la comunicación de redes, comporten verdaderos espacios de debate político, social, económico, cultural, filosófico, etc., y en el que se incentiven grandes innovaciones en la política actual, asumiendo los errores y debilidades como incentivos para el cambio.    

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

2 comentarios sobre “Gobiernos transparentes: Hacia una mayor participación ciudadana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.