Gobierno abierto no es igual a Justicia abierta

Por Fernando Flores D’Ascencao
El auge y la consolidación en la última década en todo el mundo de la tendencia en transparencia política y gobiernos abiertos no necesariamente implica que del postulado se haya transitado rápidamente a la acción.

Mucho menos en gobiernos republicanos de tres poderes.

Raudamente se instaló en los medios, y por éstos en el común de la ciudadanía, que hablar de gobierno abierto es hablar de gestión abierta, aplicando directamente la sentencia a todo Poder Ejecutivo por la simple relación que el ciudadano hace de que gobierno es igual a gestión; gestión es igual a Poder Ejecutivo; y por ende, gobierno es sólo Poder Ejecutivo.

Lamentablemente esta ponderación de un poder sobre otro deja fuera de análisis y seguimiento exhaustivo a los otros dos poderes del trípode de gobierno de toda república: el Poder Legislativo y el Poder Judicial.

Quiero enfocarme esta vez, por ser el menos transparente de todos y – paradójicamente- el menos observado en el día a día, en el Poder Judicial de la Nación. Y me circunscribo a mi país: Argentina, dejando de lado la siempre fácil tentación de asumir el análisis sobre otros gobiernos y sobre otros pueblos soberanos -de mínima, irresponsable moda por estos tiempos-. En Argentina estamos asistiendo cada vez con mayor asiduidad y total desparpajo al desmadrado y anárquico manejo del poder Judicial. No hay un seguimiento del accionar de sus actores -y en consecuencia sin éste- un control sobre los mismos.

El Poder Judicial, encumbrado poder de contralor de los otros dos poderes se encuentra en una opacidad tal que cada juez, cada juzgado, cada operador judicial, hace y deshace a su antojo, con la anuencia ciega de los supremos que parecen portar ellos mismos la fundacional venda de la justicia.
¿Quién controla el accionar de los jueces? Se supone el Consejo de la Magistratura. ¿Y cómo se compone este Consejo? 3 jueces, 2 abogados colegiados, 3 legisladores por cada Cámara -2 por la mayoría y 1 por la primer minoría- más 1 representante del Ejecutivo y otro de la sociedad civil quienes determinan la mayoría de los nombramientos, acusaciones y recusaciones, juicios políticos, etc.

 

OK, ahora la pregunta es ¿quién/es controla/n al Consejo? Quién/es certifican la idoneidad de sus integrantes? Es aquí donde se detecta el primero de los casos de poca transparencia y ‘auditoría civil’ si se quiere en nombre de las premisas del gobierno abierto. Con mayoría de 2/3 de los presentes se pueden iniciar procesos de acusación y remoción de jueces, mayoría que rápida y corporativamente se alcanza con los 3 jueces, los 2 abogados y los 4 legisladores por la mayoría, ‘sociedad’ de fácil y rápida constitución si se quiere. Ahora ¿es esto transparencia? Deja al menos expuestas razonables dudas. Y en Justicia, la duda razonable es principio.

LEÉ TAMBIÉN: El oxímoron de hacer política con el OK de los medios

Concatenando actores, es este Consejo el que posee el manejo de la administración general del Poder Judicial de la Nación y su presupuesto, lo que siempre generó inter pares con los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) una contienda por ese poder que indefectiblemente da ‘la caja’ para todo gobierno -sí, el Poder Judicial es parte del Gobierno ¡y también se gobierna!- En esta presentación de contrincantes cada uno hace gala de su poder de fuego: uno el económico, otro el político.

Y es aquí donde se detecta el segundo caso de poco interés en los postulados de un gobierno abierto ¿los jueces deben hacer política? ¿cómo se explican las relaciones entre jueces federales y legisladores del oficialismo con tráfico de información bajo secreto de sumario? ¿cómo puede defenderse el hecho que el propio Presidente de la Corte se entreviste con el Presidente de la Nación sin audiencias oficializadas y registradas cuando por ley está la obligación de comunicarlo, máxime cuando el Poder Ejecutivo tiene un planteo interpuesto para que ésta falle? ¿Gobierno abierto de quién?

Si la CSJN estima que para la transparencia alcanza con su nuevo portal WEB donde se sube marketineramente al carro del Gobierno Abierto Judicial como lo anuncia, creo interpretó mal los términos. No alcanza con mostrarse tecnológicamente en sintonía con las tendencias, no alcanza con viajes, actos, charlas y conferencias -cada vez más frecuentes- de sus miembros.

Un gobierno abierto en el Poder Judicial necesariamente debiera hacer sus bases en el ejemplo, en su proceder, en sus acciones. Años ya de la vetusta sentencia que los jueces hablan por sus sentencias. No podría construir mayor transparencia que sobre esa base. Pero como toda base indispensable, de no estar y no presentar reemplazo, lo que se erija desde ahí serán simples naipes apilados, coloridos, iluminados, con todos los flashes mediáticos que queramos, pero naipes al viento.

Y finalmente llegamos aquí al tercer caso -y no por orden el menos importante- de poca y nada transparencia en el ejercicio y accionar de la Justicia en Argentina: los flashes mediáticos; la infecta relación con los medios masivos.

¿Qué tienen de transparencia jueces federales que abren causas por denuncias mediáticas sin fundamentación ni pruebas que sustenten siquiera iniciar una investigación? ¿Qué tiene de justicia abierta que el Presidente de la Corte adelante casi un año una votación de los supremos para asegurarse su reelección y que los grandes medios no le exijan expresas explicaciones? ¿Qué sucede con una administración de justicia en un país donde se producen marchas políticas de la propia corporación judicial tratando de orientar investigaciones o potenciar causas, fomentadas y apalancadas por multimedios?

¿Cómo un gobierno abierto judicial no denuncia y hace públicas las propias presiones que recibe de aquellos por donde el pueblo debiera enterarse precisamente de esas presiones? ¿Cómo se sustenta que jueces y fiscales federales tengan más horas en sets televisivos que en despachos judiciales? Incluso ¿cómo se defiende que sentencias de gran interés y mayor exposición en los medios masivos contengan en su redacción contenidos completos copiados de artículos de la prensa? ¿Cuál sería la defensa -hablando en términos del sector- para jueces federales que comparten información con legisladores para ambos desarrollar una prearmada sociedad denunciante-investigador?

Gobierno Abierto Judicial reza el slogan del nuevo sitio WEB de la CSJN. Gobierno de quién y Abierto para quiénes será lo que nos quede elucidar. En lo Judicial ya no quedan dudas.; lamentablemente.
Quizá la respuesta a todo esté allí en la propia WEB de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y sea que la versión beta no sólo aplica a su sitio WEB.

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

4 comentarios sobre “Gobierno abierto no es igual a Justicia abierta

  • el 8 agosto, 2016 a las 8:21
    Permalink

    Bien Fernando. Este tipo de editoriales, estimo un poco más extensas y con mayores datos, son las que se necesiten ver en los grandes medios (pero bueno, sabemos ya a fe cierta que no las veremos)
    Gracias por plantear de frente los temas que nos rozan y que pensamos a diario. Parece que el sentido común es el que menos prensa tiene.
    Abrazo y quedo a la espera de tu próximo artículo.
    Simón

    Respuesta
    • el 10 agosto, 2016 a las 8:04
      Permalink

      Simón, por lo visto con tu comentario y el de Damián, terminamos de corroborar aquello que reza que el sentido común es el menos común de los sentidos…
      Gracias por destacarlo! (y sí, los grandes medios, la gran prensa tiene sus propios intereses. Lamentablemente la gran mayoría todavía no lo asume)
      Slds y gracias por tu lectura
      Fernando

      Respuesta
  • el 6 agosto, 2016 a las 20:44
    Permalink

    Claridad de conceptos y postulación de las ideas que muy comunmente se nos presentan a todos, pero no todos tenemos las herramientas para presentarlas tanta simpleza y efectividad.
    Gracias Fernando una vez más por ser una voz que representa el sentido común y el ejercicio de pensar (y pensarnos)
    Cordial saludo.
    Damián

    Respuesta
    • el 10 agosto, 2016 a las 8:01
      Permalink

      Gracias Damián por tus palabras. Ayuda saber que hay gente que también piensa desde el otro lado. Ayuda y refrenda.
      Cordial abrazo
      Fernando

      Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *