Estrategias para la comunicación no verbal en tiempos de globalización

Por Amyeris Piñero (@amyeris1)

Dentro de la comunicación como disciplina, colinda una especialidad que se concentra en el análisis corporal de los interlocutores, como fuentes comunicativas y de expresión no verbal. Esta recurre al lenguaje para expresarse, pero, detrás de ella, existe una multiplicidad de métodos que provienen de diferentes ramas del conocimiento, como por ejemplo la lingüística, que ha logrado grandes aportes en la comprensión semántica y semiótica de las estructuras del discurso textual, sin embargo, ¿Qué podemos decir sobre estructuras de sentido más allá de los discursos orales y escritos?, hablamos de conexiones semánticas, de léxicas asociadas y de re-significaciones discursivas, pero, aquel tipo de comunicación solo puede ser entendida por expresiones de naturaleza no verbal, se logra comunicar, además, signos por medio de expresiones corporales por parte de un orador adiestrado.

Toda interacción social se compone de dos o más nodos comunicacionales, redes de actores que, al ser emisores y receptores al mismo tiempo, intercambian diferentes signos de expresión logrando, en muchos casos, construir un imaginario colectivo capaz de manipular e influenciar un auditorio. El lenguaje (hablado y escrito) y los gestos corporales, ya sea actuando por separado o compaginados, activan una capacidad comunicativa tan potente que es capaz de transformar los sentidos al punto de modificar percepciones. Esos cambios evocan, tras de sí, emociones que superan la composición de las palabras, las actitudes y posturas asumidas a través del discurso o conversación.

Amyeris Piñero Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas, mención Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Diplomado en Estudios Diplomáticos y Relaciones Internacionales por la World Federation of United Nations, Magister en Gerencia, Administración Pública, Desarrollo Local y Gobierno Electrónico por el Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano y el Centro UNESCO (España). Especialista en: Comunicación Política, Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, Gobierno Electrónico, Participación Ciudadana en redes sociales.
Amyeris Piñero
Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas, mención Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Diplomado en Estudios Diplomáticos y Relaciones Internacionales por la World Federation of United Nations, Magister en Gerencia, Administración Pública, Desarrollo Local y Gobierno Electrónico por el Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano y el Centro UNESCO (España).
Especialista en: Comunicación Política, Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, Gobierno Electrónico, Participación Ciudadana en redes sociales.

El diálogo no verbal no posee un nivel base, debido a que el cuerpo en su desnudez, con su cultura asociada y movimientos constitutivos, se encuentra siempre en un proceso de interacción, que puede, asimismo, ser considerada un fragmento de la herencia (ideológica, social, cultural, política, familiar, etc.). Pero la comunicación de éste género, no solo remite a gestos, respuestas corporales y demás posturas que adoptemos, sino que también comprende la imagen, la vestimenta y otros utensilios empleados durante la interacción, un campo extenso proveniente del uso de los sentidos, en especial, el contacto visual y el olfato entre los participantes sin olvidar que los factores exógenos modifican el entorno y los significados. En política las expresiones verbales y corporales deben encontrarse en sintonía, del mismo modo como un músico ejecuta una pieza manteniendo determinados acordes para alcanzar la armonía, en tanto, lo que transmitimos visualmente debe coincidir con los códigos políticos que se pretenden expresar. Así que, se deben respetar ciertos márgenes de acción si lo que se busca es modificar conductas. Ya no sirve, en estos tiempos, simplemente pronunciar, en un mega meeting público, que tales o cuales dirigentes son honestos, honrados y/o cercanos popularmente hablando, deben, al menos, parecerlo transmitiendo un comportamiento acorde a la imagen que se tiene de una persona con dichas características.

El éxito de cualquier persona dentro del espectro político, no consiste solo en difundir una idea, un proyecto, sino que, igualmente, se refiere a persuadir a otros de que aquella es la más segura, la que depara mayores beneficios, la mejor posicionada para conseguir políticas públicas que hagan prosperar, bien sea al Estado, las poblaciones en su conjunto o los gobiernos regionales y/o locales. Así que, para una comunicación efectiva, nos compete saber no solo quién lo comunica, es decir, la persona y su procedencia, ni que argumentos expresa, sino igualmente cómo lo comunica en el auditorio.

Hay quienes operan, minuciosamente, los medios de comunicación cumpliendo el rito ceremonial de los modos prácticos de expresión, empero, no todos cuentan con el adiestramiento necesario. Para algunos tantos, el manejo de los medios involucra, unnamed (10)igualmente, el dominio sobre ciertos aspectos de la persona, el control de movimientos involuntarios, como por ejemplo los tics nerviosos. A fin de cuentas, como bien lo comentamos, la comunicación no verbal representa un ápice importante en la interacción social cara a cara. Sin duda alguna, para bien o para mal, un claro referente de la comunicación efectiva, tanto verbal como gestual, es el actual Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Su formación le permite ser pionero en nuevas estrategias de comunicación política durante las campañas electorales y, a su vez, en el diseño de políticas públicas y su impacto en los grandes medios de comunicación mundial. Con su figura, se logró transformar la comunicación política tradicional fundamentada en los grandes discursos, a una puesta en escena compuesta de gestos, miradas, emotividades, etc., como modo efectivo de traspaso de información gubernamental. Estudiemos un poco su conducta.

En grandes alocuciones, el Presidente Obama destaca por su elocuencia, no obstante, no es lo único que se explicita en sus discursos. La postura, la frecuencia de su voz (las pausas, las entonaciones, el acento en ciertas expresiones, etc.), la gestualidad, el contacto con el público, demuestran un buen manejo del acervo sobre la comunicación, logrando, incluso, desdoblarse atravesando, simbólicamente, los aparatos electrónicos. Así que, comenzar a dominar la comunicación no verbal, debe pasar necesariamente por cuidar los ítems que siguen:

Maneje el tono de voz y la respiración: Controle adecuadamente la voz, manteniéndola estable, sin ser monótona, ni lineal. Eso incluye una buena entonación y manejo del vocabulario.

Conocimiento pleno del discurso: En lo posible, evite leer el contenido del discurso buscando expresar las ideas allí contenidas de la forma más clara, lo más natural.

unnamed (9)Evitar movimientos excesivos de ciertas extremidades (Brazos, manos, piernas, cabeza, etc.): Si bien es cierto que es necesario expresar gestos, y que éstos deben encontrarse en sincronía con el discurso y las entonaciones y pausas fundamentales en la voz, el uso de los movimientos corporales pueden afectar considerablemente la comunicación de las ideas.

Expresar emociones por gestos faciales: Es sumamente importante ya que su buen manejo demuestra empatía con el público. Una sonrisa natural, por ejemplo, genera una percepción de seguridad a la imagen de un candidato.

Controlar la mirada: Mantener una mirada segura, firme y expresiva, en la que se observe a todo el público presente, evitando miradas pérdidas que denoten nerviosismo.

Elegir el vestuario adecuado: La elección de la vestimenta va de la mano con el protocolo del evento. El sitio donde se desarrollará, el público al que se va a dirigir y el mensaje que se desea transmitir, configuran una imagen que debe ser atendida en el momento de tomar una decisión sobre el vestuario.

Prescindir de barreras: Se debe ser capaz de generar un ambiente de confianza con los oyentes, con el público, en algunos casos es necesario evitar atriles de gran tamaño, mesas, entre otros objetos que dificulten la comunicación directa y efectiva con los receptores.

Estos son algunos de los consejos a considerar al momento de tomar las riendas de grandes auditorios, pequeños eventos públicos, congresos y demás intercomunicaciones sociales, empero, dependerá de las facultades y dominios del líder, directivo, locutor, etc., la utilización de ciertos recursos para una efectiva y favorable expresión discursiva. En Latinoamérica, la comunicación no verbal se halla en otra senda, muy alejada de los políticos y sus organizaciones políticas, los cuales tienen a ser tradicionales y sin intenciones de ampliar sus esquemas discursivos. Todavía en el amplio espectro de la comunicación, existe una veda considerable y un largo camino por recorrer en la consecución de nuevas tácticas para mejorar la comunicación política.
///

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

Un comentario sobre “Estrategias para la comunicación no verbal en tiempos de globalización

  • el 14 septiembre, 2015 a las 11:08
    Permalink

    Muy buen artículo, Lic. Piñero espero seguir leyendo más de sus publicaciones por esta página!

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.