Espionaje y tecnología para identificar activistas

Por Natalia Brezina

Geolocalización, drones, cámaras y rastreo por GPS de los celulares son los principales recursos que utilizan las fuerzas de seguridad contra activistas y manifestantes. Cuidado el Gran Hermano te vigila.

El autor británico George Orwell concibió su novela 1984 como un llamado de atención a la vigilancia estatal, actualmente vigente en el mundo hiperconectado de la Era Digital. Si uno describe la tecnología utilizada en la actualidad por las fuerzas de seguridad de Argentina y el mundo puede notar como el Gran Hermano de Orwell es más actual que nunca.

Geolocalización, drones, cámaras y rastreo por GPS de los celulares son los principales recursos que utilizan las fuerzas de seguridad contra activistas y manifestantes.

Uno de los ejemplos es la opción de Whatsapp de poder compartir en tiempo real nuestros movimientos y ubicarlo en un mapa, si bien esta opción se basa en la decisión del usuario lo cierto es que expone la ubicación de los activistas.

Por otra parte, también se encuentran los programas de origen israelí como Pegasus –actualmente adquirido por el Ministerio de Seguridad que encabeza Patricia Bullrich-que pueden penetrar el celular en tiempo real activando incluso la cámara del dispositivo monitoreando todas las actividades del usuario en tiempo real.

Natalia N. L. Brezina
Hacktivista Lic. en Ciencias de la Comunicación Social (UBA). 

 

 

El caso de Whatsapp, si bien es optativo por parte del usuario, no deja de ser arriesgado para el activista dado que actúa de manera similar que Google Maps. El caso de Google Maps también es significativo dado que el proyecto original fue desarrollado por John Hanke, creador del Pokemon Go, hasta aquí pareciera algo inofensivo. Pero no lo es.

Hanke, ex Director de la empresa “Keyhole” especializada en cartografía digital e imágenes de satélites, trabajó para el Departamento de Estado de los Estados Unidos y gran parte de sus investigaciones se basaron en sistemas de reconocimiento militar, para ser más específica, benefició a los servicios de inteligencia norteamericanos y colaboró para predecir la localización de activistas y el nivel de violencia en las protestas.

La tecnología de Hanke es utilizada por fuerzas de seguridad de las principales potencias del mundo. Siguiendo la línea de la geolocalización, las fuerzas de seguridad argentinas también utilizan los IMSI- catcher, artefactos utilizados por los cuerpos policiales para investigar y vigilar a activistas: es un dispositivo que simula ser una antena de telefonía celular y permite acceder a toda la información de los teléfonos como la ubicación, los datos, mensajes y llamadas.

Sumado al software espía Pegasus, el gobierno argentino también adquirió –de mismo origen israelí- globos de vigilancia aéreos con cámaras de 360 grados.

Y también se popularizó en el mundo y en el país, por parte de las fuerzas de seguridad, la utilización de drones para identificar activistas puntuales dentro de una protesta.

Como el slogan del Partido del Gran Hermano de Orwell la realidad supera la ficción: “La libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza, la guerra es la paz”.

La izquierda diario

Política Comunicada

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