En la carrera de la comunicación perdió la gestión política

Por Fernando Flores D’Ascencao

El abismal crecimiento de la tecnología aplicada a la comunicación social en las últimas dos décadas y el acceso cuasi universal del ciudadano medio a estos desarrollos tecnológicos han ubicado a los gobiernos -si podemos plantearlo así- corriendo una carrera comunicacional en segundos y terceros pelotones, detrás de los líderes quienes efectivamente marcan los tiempos de la competencia.

La gestión y la administración de gobierno, quedaron entonces sujetas desde el vamos a los ritmos que le imponen desde fuera los líderes de una carrera que todavía no tiene -dentro de ese par de líderes- un ganador consumado. Para continuar este esbozo de pensamiento conviene que todos conozcamos y estemos atentos a los mismos protagonistas: En comunicación social solemos encontrarnos con variada cantidad de actores, pero en esta carrera en particular propongo nos detengamos en tres participantes que en los inicios de la maratón –en la línea de largada y como debe ser- estuvieron todos juntos: Medios, Ciudadanos y Gobiernos.

Por conocimiento de la pista, del recorrido, de la tecnología disponible –y a su alcance inmediato- para la contienda, etc., quienes picaron en punta en la largada fueron los Medios de Comunicación. Éstos conocían -incluso como dueños accionistas de empresas desarrolladoras- el salto que ya se estaba produciendo en la comunicación de masas, las tecnologías que se estaban probando y aplicando en todo el mundo y se vieron en cierto modo -incluso por premisa empresaria- obligados a tomar la posta en la largada.

Fernando Flores D’Ascencao Licenciado en Comunicación Social (UNC) y Diplomado en Gobierno Local (Konrad Adenauer Stiftung).  Miembro de la Asociación Argentina de Comunicación Interna (AAdeCI).  Docente y Capacitador en Arte, Diseño y Comunicación. Consultor en Imagen y Comunicación, RR.PP., RR.II. y RSE. Participación en organización de Cumbres Latinoamericanas de Alcaldes y Congresos de Gobiernos Locales en Argentina y LatAm. Disertaciones: "Gobiernos abiertos, Comunicación directa", "Los nuevos escenarios de la participación comunitaria", "Las ventajas de comunicar legislación", "No comunicar igual a no gobernar", "Comunicación de crisis en las ciudades del siglo XXI", "La comunicación global del gobierno local", entre otros.
Fernando Flores D’Ascencao
Licenciado en Comunicación Social (UNC) y Diplomado en Gobierno Local (Konrad Adenauer Stiftung).
Miembro de la Asociación Argentina de Comunicación Interna (AAdeCI).
Docente y Capacitador en Arte, Diseño y Comunicación. Consultor en Imagen y Comunicación, RR.PP., RR.II. y RSE.
Participación en organización de Cumbres Latinoamericanas de Alcaldes y Congresos de Gobiernos Locales en Argentina y LatAm.
Disertaciones: “Gobiernos abiertos, Comunicación directa”, “Los nuevos escenarios de la participación comunitaria”, “Las ventajas de comunicar legislación”, “No comunicar igual a no gobernar”, “Comunicación de crisis en las ciudades del siglo XXI”, “La comunicación global del gobierno local”, entre otros.

Los segundos en la línea de largada fueron los Ciudadanos y -a diferencia de los primeros- el conocimiento de éstos en relación a las nuevas tecnologías era a futuro, lo que estaba por venir, de lo que se hablaba. Es decir comenzó la contienda con la desventaja quizá de conocer qué tipo de carrera se pondría en juego y la mejor táctica para llegar a la meta, pero sin el mejor equipo a disposición.

Los terceros en la largada fueron los Gobiernos. Y en éstos simplemente no hubo táctica, ni estrategia, ni equipo para competir. No sería aventurado decir que ni siquiera conocieran de la competencia misma.

Con la carrera y los protagonistas presentados, desde el momento de la largada y hasta estos días ya todos conocemos dónde y cómo llego cada uno. Dos competidores sabían de la carrera que estaban corriendo, con sus ventajas o con sus limitantes, pero un tercero tuvo que aprender sobre la marcha. Los Medios siempre estuvieron a tiro de la línea de llegada, enfocados, con un objetivo cierto y -si se quiere- genético: ser los dueños de la comunicación, los campeones indiscutidos.

Pero en algún momento en el desarrollo de la carrera, los Ciudadanos pudieron cambiarse el calzado a uno más profesional y se hicieron dueños de las redes sociales: Aquello mismo en que los Medios -como líderes de la carrera- le habían enseñado a usar a modo de comentarios abiertos al pie de las noticias, los Ciudadanos lo tomaron como propio y fueron ellos los que pasaron a ser y generar noticia en las Redes. Ya habían sido entrenados por el ejemplo del líder, ahora tenían sus propios medios al alcance de la mano. Y ahí, por un tiempito como en toda carrera los corredores comenzaron un juego de intercambio en el liderazgo. Fue corto seguramente, pero lo suficiente para hacer reaccionar con mayor fuerza y demostración de poder al líder original.

Amén este episodio paradigmático en el liderazgo de la comunicación masiva, habíamos planteado tres participantes. Uno sabía cómo, por dónde y con qué correr; otro sabía cómo encarar la competencia pero sin todos los recursos a su alcance; el tercero no sólo no conocía de la carrera en sí, sino que desestimó por completo su real importancia. Y desde el inicio hasta hoy día continúa pagando el haber perdido la competencia y con ello –pero aún- haber traccionado para que con él pierda aquel que en algún momento logró poner en dudas el liderazgo. Los Gobiernos perdieron la carrera de la comunicación e indefectiblemente arrastraron hacia abajo en el podio a los Ciudadanos. Y la sensación de perdedor no es la misma en aquel que nunca entendió la importancia de ganar, como en aquel otro que estuvo aunque sea unos momentos haciendo que el líder indiscutido le viera las espaldas.

Ya sabemos quién es el líder instalado, cerremos ahora la presentación del perdedor por excelencia, los Gobiernos. No hay nada que aleje más a los Gobiernos de sus representados que la falta de comunicación. Los Gobiernos no entendieron la importancia de ser dueños de los contenidos, de la comunicación y por ende fueron detrás de quienes la ejercían. Se configuraron para responder lo que los Medios proponían, entregaron agenda. Y en política entregar agenda de comunicación significa entregar agenda de gestión.

No existen políticas públicas, gestión integral de gobierno sin una planificación de la comunicación de las mismas; pero más peligroso que la no gestión de la comunicación es la no comunicación de la gestión. Se puede gestionar mal una comunicación, equivocar los medios, errar en los tiempos, etc. pero no dejará de ser un algo comunicado. Lo que no debe permitirse un gobierno es no comunicar su gestión, porque de no hacerlo todo lo que estuviera comunicando -que no fuera gestión- sería nada. Un gobierno está, como representante de quienes le confiaron su poder, para gestionar, para -en sus tres poderes- gestionar ese poder delegado. No comunicarlo, en la era de la comunicación masiva, es no gestionarlo.

Los Ciudadanos, esos que terminaron traccionados hacia atrás en la carrera de la comunicación por la falta de importancia que le dieron los Gobiernos a la carrera misma, se merecen un resarcimiento y -por sobre todas las cosas- que el tercer participante de esa carrera que terminará por no acabar nunca finalmente madure como competidor. Porque madurar como competidor significará conocer y reconocer el peso exacto y poder real de una comunicación efectiva. Que los políticos dejen paso a la Política en la comunicación que hoy propone el líder –los Medios- sería un primer paso mucho más profesional para comenzar a recuperar terreno en la contienda. Porque la comunicación de los políticos en los medios pasa por la persona, y la persona es un eterno candidato, y un eterno candidato nunca está en el presente. Diferente la Política, la buena política, la prima política; ésta es presente, y como presente es gestión.

Por eso, en tiempos de alocada carrera mediática, gestión que no se comunica no existe. Y –peligrosamente, en conocimiento del líder- si no existe gestión, no existe gobierno. Primera lección a no desestimar para un corredor que lo pusieron a disputar una carrera que ni sabía podía darse. Lección que una vez más sólo pueden dársela aquellos que la aprendieron antes: los Ciudadanos.

2 comentarios sobre “En la carrera de la comunicación perdió la gestión política

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    Aplaudo la inclusión del análisis del papel de los medios en la política argentina.
    Hay mucha tela para cortar y objetivamente y con simple lógica, Fernando expresa muy bien lo que muchos pensamos o al menos nos vamos dando cuenta, pero nos cuesta llevarlo a una idea lineal.

    Espero por más!
    Damián

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      ¡Muchas gracias!
      Como bien decís Damián, hay mucha tela para cortar (o papel). El tema es cómo ya hasta dónde, no sea cuestión que la poda sea total. Yo creo que no, por eso lo primordial es no perder la objetividad en el análisis y correrse de posturas comunes (generalmente contaminadas por los mismos personajes objeto del análisis)

      Cordial saludo
      Fernando

      Respuesta

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