El debate y el diálogo como modelo para la construcción democrática

Por Ana Evangelina Aguilar  (@anaevange)

En un país donde tradicionalmente hacer política se entiende como gestar un choque de trenes, la negociación se confunde con intercambio de favores, y los actores políticos se perciben como un enemigo al que deben de aniquilar a toda costa; dialogar y debatir son dos conceptos que muy poca comprensión tienen entre los ciudadanos, los líderes políticos y los actores sociales.

Y no es porqué la población no conozca los términos, lo que sucede es que en el ámbito nacional no se emplean como debe de ser. Por ejemplo, la palabra “diálogo”, según la Real Academia Española (RAE), es definida como una plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos y que además emplea elementos como: Respetar al que habla; saber escuchar antes de responder; pensar en lo que dicen los demás y admitir las opiniones de los otros.

En efecto, en la teoría, dialogar tiene muchas características primordiales que son básicas al momento de establecer conversaciones entre sectores. Sin embargo, en la práctica, cuando en El Salvador los políticos hablan de “diálogo” se refieren en algunas ocasiones a llamados que realiza el Gobierno, o el partido oficial, a representantes sectoriales con el fin de exponerles sus propuestas y que éstos se sumen para acompañar las iniciativas. Otras veces, escuchamos del montaje de mesas de diálogo que terminan en componendas turbias en las que se reparten puestos y espacios de poder; por lo que los ciudadanos nos acostumbramos y terminamos aceptando la desfiguración del asunto.         

Algo semejante ocurre, cuando hablamos de debate. La definición de “debatir”, según la misma Academia, está relacionada con establecer una discusión en la que dos o más personas opinan acerca de uno o varios temas y en la que cada interlocutor expone sus ideas y defiende sus opiniones e intereses; pero de nuevo, a los salvadoreños se nos ha hecho creer que “debatir” es escuchar ataques personales entre candidatos y partidos y enumerar las debilidades de los otros. Es más, en las últimos procesos electorales hemos sido testigos de “debates entre candidatos” que distan mucho de serlo; ya que sólo escuchamos “discursos temáticos controlados por tiempo” sin que se refuten ideas y sin exposición de  argumentos.

​Ana Aguilar es experta en planificación estratégica de la comunicación. Con habilidades en la formulación de políticas, estrategias, planes y campañas comunicacionales. Gestión y evaluación de la comunicación en situaciones de crisis.  Especiali​sta ​en Análisis político, estrategia de comunicación, Política 2.0 Asesor​a​ en comunicación política (campañas electorales, manejo de imagen, consultoría política, comunicación para el manejo de crisis y relaciones con la prensa).  ​Su experiencia ​se centra ​en trabajo​s​ con grupos multidisciplinarios​ c​on capacidad de desarrollar relaciones interinstitucionales y multidisciplinarias.
Ana Aguilar es experta en planificación estratégica de la comunicación. Con habilidades en la formulación de políticas, estrategias, planes y campañas comunicacionales. Gestión y evaluación de la comunicación en situaciones de crisis.
Especiali​sta ​en Análisis político, estrategia de comunicación, Política 2.0
Asesor​a​ en comunicación política (campañas electorales, manejo de imagen, consultoría política, comunicación para el manejo de crisis y relaciones con la prensa).
​Su experiencia ​se centra ​en trabajo​s​ con grupos multidisciplinarios​ c​on capacidad de desarrollar relaciones interinstitucionales y multidisciplinarias.

Así, en El Salvador, al igual que en otros países, hablar de política provoca entre la población, y mucho más entre los jóvenes, un profundo desinterés, aversión, incluso cierta hostilidad; ya que consideran que la política es un espacio de corrupción y no una esfera de participación y razonamiento para resolver los problemas de su entorno.     

Cambiar esta percepción entre las nuevas generaciones, e ir transformando esa dinámica de aniquilamiento arraigada entre las élites políticas, es la misión que un grupo de jóvenes se ha impuesto a través de la ejecución de la iniciativa Debate, Diálogo y Democracia, 3D.  Proyecto que comenzó hace dos años con el fin de acercar a los líderes juveniles de distintas ideologías para que pudieran debatir sobre temáticas que, en la actualidad o en un futuro inmediato, marcarán la dinámica social de nuestro país y del mundo. Dichos debates tienen como eje central la tolerancia y el respeto de los argumentos e ideas de cada miembro participante.

Tanto a la edición 2014 como a la 2015, asistieron representantes de varios ámbitos de la sociedad salvadoreña que han demostrado, a través de su trabajo y participación, que están comprometidos con el debate y el diálogo como instrumentos para el desarrollo integral del país. Así, en la primera edición, durante ocho viernes los asistentes tuvieron la oportunidad de exteriorizar sus argumentos y perspectivas con respecto a temas que generalmente estimulan la polarización entre la población. Temas como el matrimonio igualitario, la interrupción del embarazo, libertad y regulación del Internet, impacto y sostenibilidad de programas sociales, emprendedurismo, reforma fiscal y dolarización, la legalización de la marihuana, y en seguridad se abordó la cuestionada tregua entre pandillas.

También en la segunda edición del proyecto, las temáticas que se debatieron fueron ocho. Líderes juveniles de distintos movimientos y corrientes ideológicas se sentaron a argumentar sobre conceptos que generan posiciones encontradas entre la población. Los jóvenes plantearon sus perspectivas con respecto al derecho al agua, la libertad de expresión y medios de comunicación, políticas sociales, fomento a la música nacional, políticas sexuales y reproductivas, relevo generacional, reconciliación nacional, y la violencia y seguridad.

De cada una de las jornadas existe un documento que recaba la opinión de la juventud salvadoreña, sus consensos y disensos. Dichos insumos pueden servir como punto de partida en el abordaje de estos asuntos a un nivel más amplio, con visión de Nación; pero también valen como elemento y ejemplo de que las nuevas generaciones políticas en el país pueden llegar a puntos en común sin la necesidad de atacarse o aniquilarse, y que se puede aprender a debatir políticamente refutando las ideas sin hacer uso de virajes sucios y de arremeter contra las personas.

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En síntesis, este modelo que en 16 sesiones, ha involucrado a un poco más de 260 líderes juveniles; 4 movimientos coordinadores (Censura Cero, Global Sharpers, Juventudes Socialdemócratas JSD y Xpressate); varias empresas y fundaciones, está diseñado como una plataforma para el desarrollo de la participación social como una gestión real de cambio, es decir: jóvenes con necesidades homogéneas en un contexto muy heterogéneo preocupados por el futuro del país, prestando su voz y sus ideas.

Hay personas que podrían objetar esta iniciativa diciendo que no llegará a tener impacto en la realidad actual ni de los jóvenes ni de la sociedad salvadoreña. Además, puede que otros detractores opinen que los jóvenes sólo llegan a repetir argumentos ya planteados por partidos, analistas políticos y demás actores de la sociedad; sin embargo, ante estas posiciones yo podría argumentar tres razones que van más allá del individualismo.

Primero, recordarles que es importante considerar que los grandes cambios sociales generalmente impactan en las siguientes generaciones. Segundo, no debemos de olvidar que, para progresar como país, también tenemos que dejar de esperar soluciones inmediatas a problemas profundamente enraizados en el comportamiento de la sociedad y en el quehacer político. Y tercero, los líderes juveniles, en cada una de las jornadas del 3D, han dejado evidencia que no llegan a rumiar posiciones vetustas; por el contrario, han demostrado que existe una tendencia a encontrar puntos comunes, acercar posturas opuestas y a reconocer como valiosa la opinión de quien piensa diferente.    

     

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

Un comentario sobre “El debate y el diálogo como modelo para la construcción democrática

  • el 8 abril, 2018 a las 16:13
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    El acercar o juntar posiciones políticas, o renunciar a sus posiciones por otras ajenas en nombre de la tolerancia y libertada democráticas: Es lo que ha pasado en México, juntando PRI, PAN y PRD y otros vendidos convirtiendo ce todos en un solo partido del poder en turno capaz de negociar y vender la soberanía nacional y otras conquistas salariales, educativas, salud y de estrategia de bienes del suelo y subsuelo propiedad social de la nación. Cediendo cuotas de la soberanía nacional al capital global que en cambio explota extrae recursos y plus-valor absoluto y relativo a la fuerza de trabajo a cambio de nada de solo dejar a las naciones la contaminación, pobreza, tala, enfermedad, inseguridad y muerte, y todavía nos hacen creer que nos están haciendo favor de crear empleos en cuanto acaben y devasten todos los Paíces nos dejaran como Guaje o cascara exprimida inutilizable. Por otra parte la capacitación es de alagar y felicitar y más a jóvenes entusiastas que luchen con vocación por nuestra dignidad y autonomías y des colonialismos.

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