¿Cuál es la brújula de una Ciudad Inteligente?

Por Gustavo Giorgetti @Gus_Giorgetti

Cuando buscamos desarrollar ciudades donde la “calidad de vida” mejore en forma sostenible y vemos como estamos, los problemas que padecemos, los riesgos que estamos generando, nos empezamos a preguntar ¿Qué nos esta pasando?, ¿Qué deberíamos hacer? Estamos frente a un desafío complejo de largo plazo. Necesitamos alguna especie de brújula que nos facilite la auto-organización de los distintos enfoques, sectores, actores, intereses y al mismo tiempo potenciar la innovación en todos los frentes.

Para ver claramente cuál sería la brújula para desarrollar una ciudad inteligente veremos el siguiente ejemplo.

lk

¿Qué tienen en común un carruaje, el auto eléctrico y una bicicleta, aparte de tener ruedas? Todas son diferentes “soluciones” que buscan satisfacer la misma y permanente “necesidad”  (movilizarnos),  otra cosa curiosa que comparten, es que ninguno llega a su total extinción, el carruaje aún lo usamos hoy, en circuitos turísticos de muchas ciudades y esta claro que seguiremos caminando por un buen rato.

Entonces, en nuestro ejemplo tendremos:

    Necesidad: Movilidad urbana

  Solución A: Automóvil

         Problema 1: contaminación ambiental

        Solución : autos eléctricos

         Problema 2: congestionamiento

        Solución 1: semáforos inteligentes

               Problema: vulnerabilidad al hacking

                Solución 2: rotondas

               Problema: espacio requerido para la rotonda

         . . .

  Solución B: Bicicleta

         . . .

Siempre hay soluciones alternativas, como las rotondas, que producen el mismo efecto de auto-organización del tránsito que los semáforos inteligentes, con cero tecnología, claro que requieren de un espacio no siempre disponible. Muchas veces nos quedamos dando vueltas con los problemas (congestionamiento de tránsito), pertenecientes a una misma solución (automóvil), otras intentamos buscar nuevas soluciones, que seguramente traerán otros problemas, pero si somos inteligentes, estos nuevos problemas deberían ser menores.

Algunas conclusiones:

  1. Las necesidades reales son inmutables y solo cambian en el tiempo respecto a sus preferencias de satisfacción.
  2. Las soluciones emergen como desarrollos innovadores que se “apropian” de las tecnológicas disponibles, modas, conciencia social/ambiental etc.
  3. Los problemas los tienen las soluciones, los caballos ensucian las calles, los autos contaminan, se congestiona el transito etc.

Las necesidades no tienen los problemas, son desafíos y eso es lo bueno. Enumerando y priorizando las “reales necesidades”, en cada una de nuestras ciudades, tendremos la lista de los desafíos (locales) en que “todos” deberíamos enfocarnos, cada uno aportando y colaborando desde su especialidad. Si somos inteligentes no nos deberíamos dejar engañar por nada ni nadie, con soluciones que no necesitamos porque no se alinean con nuestras necesidades particulares.

Para una ciudad inteligente, sus propias necesidades son el mejor norte por que las mismas no cambian y se mantienen en el tiempo. La necesidad de movilizarse con sus determinadas características va a permanecer. Las soluciones para ésta si van a cambiar con el avance tecnológico. Las necesidades abiertamente compartidas son la mejor brújula para guiar el desarrollo y aprovechar todo el  poder de la innovación.

///

Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.