Concejos para un votante ilustrado

Por Santiago Salerno

Mientras que unos discuten la expulsión de De Vido y otros cortan 9 de Julio en busca de que se
los reincorpore a su trabajo, otros hacen encuesta para entender como mierda llegaron tan abajo
y otros descorchan porque ganen o pierdan, ganan guita, pero son anti capitalistas, guarda.

Dudo que la política haya sido un negocio más grande como lo es en este momento. Y no hablo de
la plata de debajo de la mesa. Se quiera o no se quiera, ese dinero financia la política.
Pesimamente planeado, un movimiento “bananero” para que nos chupemos el dedo, pero
necesario para la representación. De que otra manera podrían hacer campaña? Financiación? De
quién? Quien va a poner millones de dólares en un país en quiebra.

En cierto sentido el negocio se olvidó de su cliente y se enfocó en otras cosas. El relato, el ganador,
el perdedor, la cigüeña con los huevos de oro o un poquito de chisme que a veces se mezcla con la
política y hasta hacen el amor.

La gente se olvida de lo importan, más allá de su percepción selectiva, se olvida de su pasado. Pero
esta vez como nunca antes vivimos un utopía moral, porque no es solo la percepción la que narra
la historia, sino también la memoria. Una memoria más acotada que un poema de Hermann
Hesse, a quien salió a caminar y se olvidó el mapa, pero no viene al caso. El fanatismo hace que las
personas perciban distintas las cosas, ahora bien si ese fanatismo tuviera memoria a largo plazo,
muchos se daría cuenta que su fanatismo es totalmente infundamentado.

Comunicador, especializado en comunicación política, amante del de las campañas con efecto intenso, los movimientos de la opinión pública, la data science y la filósofia de la información

Por ejemplo como se podría aprobar la candidatura de Cristina si se recordará que mandó a
camioneros a reprimir protestas del campo en el 2007, o si se recordará su foto con su rolex en la
inundación de La Plata. Ni hablar de Scioli y de su patético intento por mejorar la provincia, todos
los días se tomaba un helicóptero desde Tigre hasta La Plata (no digo que Vidal no lo haga, pero
conozco de cerca el caso de Scioli), inundaciones, incendios, paros docentes, etc, conflictos de
pareja, etc. En cierta forma Vidal parece tener todo mejor controlado con un contexto mucho
peor. Al menos algo más de creatividad arquitectónica y mirada social, (se va a hacer otro puente
a la altura de Avellaneda, eso es necesario).

Imaginémonos a Macri cantando “wi, wi, wi, rock youuu”. Pero a ese muchacho no lo hubiese
votado ni su mejor amigo.

El punto es, que el voto de Cambiemos es vergonzoso, (no es que dé vergüenza) a la gente le da
vergüenza decir que va a votar a Cambiemos, porque es verdad las cosas están difíciles, y si bien
lograron imponer el relato del que el pasado fue una mierda, que el presente es normal y el futuro
será excelente, es una mirada demasiado racional para la media bananeristica argentina que no se
la cree. La actualidad está llena de trama, tensiones de un lado y del otro, discusiones que no tiene
sentido y mientras trato, el cliente de esta macro empresa llamada estado argentino, se come
todo los ñoquis de lleno, sin sal ni aceite.

Mientras tanto el voto “k” es un voto totalmente irresponsable y emocional. La “vieja loca” tiene
un piso y un techo de acero. Sus votantes tiene los huevos bien puestos, como para grafitiar la
tumba de Alfonsín o salir a la calle porque se le saco una foto a Scioli en calzones. No se aflija, han
habido muchos populismos en la historia, al menos usted no mato miles de personas por sus
ideas.

Mientras que usted prepara el 9 mm, déjeme seguir contándole mi visión de los hechos. De Vido
pudo ser echado de su banca como diputado. Siguiendo la norma del sistema constitucional, si se
lo echaba a De Vido, en teoría personas con causas también podrían ser echadas, digamos no se
em, Menem? Quizás. Bien obviamente los “k” denegaron esto, no por Menem, sino por De Vido,
por si tenía alguna duda. Perdió la democracia? No. Ganó la corrupción? No tampoco. No seamos
extremos, no entremos a su juego. Sumar es más que ser fanático o escéptico en la vida.

Simplemente hay que elegir acorde a su inteligencia emocional, hay que investigar y decidir.
Posiblemente no votes al profesor de Harvard con cara de idiota, está bien te entiendo. Pero
tampoco votes al lindo con el primario incompleto. Se entiende la analogía? No seas tan firme,
nadie te va a juzgar por votar a Cambiemos y después a Unión Ciudadana? (Quien carajo inventa
esos nombres tan patrióticos), pero sé racionalmente emocional o emocionalmente racional, solo
piensa en el futuro (porque si algún día vamos a estar mejor, no va a ser ahora), no escuches las
chicanas o mejor dicho escúchalas pero no las oigas. El que ataque más al otro es el más inseguro
de sus facultades, y nadie quiere tibios al frente del tesoro de una nación. Y si eso no te alcanza
simplemente hace lo que hace el 70% de la población y elegí tu voto el día de la votación. Pero eso
si, nada de cortar la 9 Julio después eh.

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