¿CÓMO LOGRAR UN DESARROLLO RESILIENTE EN UNA #CIUDADINTELIGENTE?

Por Gustavo Giorgetti (Gus_Giorgetti)

La buena Gestión del Riesgo de desastres implica necesariamente contar con un Modelo de Desarrollo Sostenible.

De la “World Conference on Disaster Risk Reduction en Sendai”,  en Japón (13/03/2015) surge un mensaje muy claro:  La buena Gestión del Riesgo de desastres implica necesariamente contar con un Modelo de Desarrollo Sostenible. No se trata de desarrollar y luego ver que pasa o cómo hago para mitigar los riesgos, sino que por diseño se deben gestionar los riesgos, y esto es necesario en todos los ámbitos del desarrollo humano.

En el post ¿Ciudades Digitales o Favelas Digitales? vimos la diferencia entre Riesgo (algo que puede pasar) y Desastre (algo que ya pasó), y la siguiente  fórmula que nos permite calcular el riesgo:

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Donde:

  •   La amenaza es externa y no depende de nosotros.
  •   La vulnerabilidad sí depende de nosotros, pero no solo de la solución sino de cómo la usamos. Por ejemplo: dos conductores con el mismo vehículo, si uno se pone el cinturón de seguridad y el otro no, queda claro quien es más vulnerable.
  •   La resiliencia es la capacidad de resistir eventos de cierta magnitud, responder, recuperarse y aprender para la próxima. Ésta sí depende de nosotros y del modelo de desarrollo que usemos al crear nuestras soluciones.
Gustavo Giorgetti Consultor, facilitador  Graduado en la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca con el título de Ingeniero Civil. Fundador y Director de ThinkNet S.A., Empresa de I+D+I  que desarrolla metodologías y herramientas para -Generar capacidad de trasformación organizacional- Ex Profesor Regular Adjunto de la "Licenciatura en Ciencias de la Computación" de la Universidad Nacional del Comahue en Neuquén. Profesor de la carrera Especialización en Management Tecnológico de la  Universidad Nacional de Río Negro. Autor del libro TQSD/1, Donde se desarrollan los principios del Rediseño Participativo de Procesos. 1993 Coautor del libro “TRANSFORMANDO” editado por Eudeba, 2003.  Coautor e implementador de la INICIATIVA de INTEGRABILIDAD, un modelo de reglas de convivencia -“Urbanismo Digital”, que se encuentra en funcionamiento en la provincia de Neuquén. Trabaja mediante su “paradigma de la zapatilla”, un enfoque para la innovación responsable, que recurre a la inteligencia colectiva para generar transformaciones resilientes en sistemas complejos.
Gustavo Giorgetti Consultor, facilitador Fundador de ThinkNet S.A., Empresa de I+D+I, que desarrolla -Capacidad de trasformación organizacional. Profesor UNRN. Autor del libro TQSD/1, Rediseño Participativo de Procesos. 1993 Coautor del libro “TRANSFORMANDO” editado por Eudeba, 2003. Coautor de la INICIATIVA de INTEGRABILIDAD en la provincia de Neuquén.

Las buenas prácticas recomiendan que debemos aprender de la experiencia de otras ciudades para no tener que pasar por nuestros propios desastres.

Lograr un modelo de desarrollo que haga aumentar nuestra resiliencia es prioritario y esto cambia bastante el foco de atención y la forma en que desarrollamos nuestras ciudades inteligentes. Todos están confluyendo en esta dirección. Es casi un hecho que durante el año 2015 todas las normas de ISO de sistemas de gestión tendrán el enfoque de Gestión de Riesgo.

Es importante comprender que la Resiliencia no es un tema más de la lista: movilidad, energía, seguridad, servicios, salud, medio ambiente, etc.. Todos esos temas tienen que desarrollarse y articularse bajo este modelo de gestión

Una estrategia de desarrollo resiliente está basada en 3 pilares:

1ro) Maximizar el alineamiento: la brújula que guía la innovación de todos los desarrollos, sectores y actores. La brújula está en las necesidades que son de largo plazo, mientras que las soluciones (nuestros desarrollos) son pasajeras y son las que tienen los problemas/riesgos. Por eso el tema pasa por poder decidir cuándo cambiar de una solución a otra que tenga menos problemas (eso es ser inteligentes) …y mientras tanto resolver o atenuar los problemas de las soluciones que estemos usando.

2do) Minimizar las externalidades negativas: cuando desarrollamos y resolvemos los problemas, siempre lo hacemos haciendo algo de “distinta forma” y eso es generar diversidad (no hay otra manera). El tema es que esa diversidad que generamos puede ser buena o mala para el resto del ecosistema (que a priori no parece estar relacionada con el foco de nuestro cambio), el evitar la mala diversidad nos ayuda en futuros desarrollos a todos y la buena noticia es que hoy podemos darnos cuenta (si es buena o mala) antes de generar los cambios.

3ro) Maximizar la velocidad del desarrollo: consiste en “leer la realidad” con la mayor cantidad de ojos posibles (por eso es bueno involucrar la mirada de todos los “stakeholders”) para ver, entre todos, por donde anda la famosa curva S (curva sistémica a la que nadie ni nada se escapa). Así evitamos luchar contra la montaña y no gastamos esfuerzos inútiles que terminan en fracasos o nos demoran y lentifican todo el proceso de desarrollo.

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En definitiva debemos contar con un modelo de selección y apropiación de cualquier tecnología que soporte una innovación abierta basada en:

En los proximos post veremos como se aplican estos conceptos en el desarrollo de casos.

Por Gustavo Giorgetti  @Gus_Giorgetti para PolCom

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Política Comunicada

Política Comunicada es un medio digital sobre innovación tecnológica y política en la gestión pública de los gobiernos locales Iberoamericanos.

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