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A propósito de Argentina

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Argentina es el Amandayé que pensaron nuestros ancestros guaraníes.

Por Carlos A. Coria García

Doy gracias cualquiera sea la divinidad que permite que sea contemporáneo de esta época extraordinaria del país, quien iba a pensar semejante vuelco histórico, social y político.

Muy lejos ha quedado esos años de desgracias sociales sobre el suelo que piso el General Don José en su afán heroico y libertador, la realidad cambio rotundamente que siquiera, los propios lo pueden creer. En esta líneas de tipo históricas pasaremos brevemente revista de ese milagro argentino que supimos conocer como visitantes.

Entre tanto que ha sucedido en estos años, es de destacar la baja prácticamente a cifras de cero de la pobreza en el país luego de ostentar el 40 por ciento de pobres, prácticamente el ciento por ciento de la población se encuentra alfabetizada, la educación pública paso de ser la vergüenza nacional a uno de los sistemas educativos más modernos y eficientes del mundo, los alumnos en etapa de educación secundaria desde que ingresan hasta su egreso estudian minuciosamente derecho constitucional al ser el derecho positivo por excelencia del país, con esa herramienta ejercitan sus garantías y derechos constitucionales como verdaderos expertos, las carreras universitarias científicas ocupan hoy el primer lugar generando nuevas tecnologías y cocimientos científicos que mejoran notablemente la calidad de vida de la población, dejando atrás las carreras tradicionales que poco y nada aportaron al país en las últimas tres décadas. La salud sigue siendo pública ocurriéndose lo mismo que al sistema educativo, escalofriante la excelencia en la atención de profesionales y en su infraestructura, nada que envidiar a las mejores clínicas del mundo.

El país hoy, se encuentra en el podio, ocupando el tercer puesto en relación a los salarios más altos a nivel mundial. La empresas de cada rincón del mundo piden turno para desembarcar en suelo argentino, incluso, casas matrices europeas se mudan al país. Enviados de todas partes del globo y particularmente de los países nórdicos, llegan al país a estudiar tremendo fenómeno de trasformación social y política.

El Poder Judicial, dejo de ser una extensión o sucursal del poder político de turno para asegurar la impunidad, los jueces y fiscales son elegidos de acuerdo a los meritos en exámenes de antecedentes y oposición terriblemente exigentes y se deben al pueblo argentino, el Poder Judicial administra de acuerdo al sistema representativo y federal.

El sistema político luego de sufrir una implosión fue refundado en sistema nuevo y diferente; los partidos políticos se fortalecieron tanto como el nitruro de boro, ahora son constelaciones de ideas firmes y con propósitos de bien común, la democracia interna de los partidos funciona encontrándose activa todo el tiempo, ya no existen camarillas o bandas que controlan los designios partidarios, ahora los afiliados tienen el control, tanto es así, que cada reunión partidaria (prácticamente semanal) que se realiza ya no es posible llevarla a cabo en la sede, debe ser mudada, normalmente a galpones o canchas de básquet de algún club de la ciudad por el abarrotamiento de militantes que quieren participar en los debates partidarios, los afiliados tomaron el control.

Las PASO (Primarias Abiertas, Simultaneas y Obligatorias) es el momento de dirimir las diferencias sobre la mirada de un problema y el método de solución, en las PASO, las propuestas partidarias se ponen a consideración. Las Primarias Abiertas y su nueva reformulación es materia de estudio de naciones extranjeras para ser aplicadas fuera de los límites argentinos. El voto en las elecciones generales dejo de ser obligatorio y, en lugar de bajar el porcentaje de participación lo que ocurrió es un aumento exponencial, llegando prácticamente al ochenta y cinco por ciento de participación.
En el Congreso Nacional, las Legislaturas y Concejos Deliberantes ya no existen los bloques partidarios, el pueblo al retomar su soberanía popular, secuestrada por el viejo sistema político, recupero con ello su libertad y su poder legisferante, los congresistas ahora son verdaderos mandantes del pueblo y por ello, desaparecieron los bloques partidarios, ahora todos representan a todos y por mandato popular y no partidario. El nuevo Poder Legislativo tiene sustento filosófico en una vieja manda Azteca que reza: los que entre nosotros mandan, mandan por mandato.

La recuperación de la soberanía popular y con ello la libertad, decanto en la recuperación del poder político en los ciudadanos por lo tanto, ahora el Poder Ejecutivo en sus tres vertientes (Nacional, Provincial y Municipal) pasaron de ser el monopolio del poder político y dueños del destino de los argentinos a un mero ejecutor de políticas públicas, ya no existen en el país los caudillos, caciques, mesías y personajes atornillados en los sillones de la función pública, pasaron a un segundo plano con una sola función básica: la ejecución de las políticas públicas, que determina el poder político que ahora está en el ciudadano. Se encuentra vigente y operativo todo el tiempo el instituto de revocatoria de mandato para cuando el ejecutor de las políticas públicas (Presidente, Gobernador, Intendente) no cumple con el mandato del soberano.

Las iglesias acusan polvo y silencio, es que los domingos los ciudadanos no tienen tiempo para ir a misa, los dedican en asambleas barriales para fijar hojas de trabajo para la semana, estudiando y proponiendo nuevas políticas públicas para solucionar inconvenientes de cualquier índole, es que, como se dijo antes, el poder político ahora radica en el pueblo y no en la partidocracia. El gobierno es del pueblo soberano, el gobierno es un Estado Asambleario. Argentina es el Amandayé que pensaron nuestros ancestros guaraníes.

No hay duda, estas páginas del diario de viaje que llevo conmigo es un relato ficticio, como admirador de Tomás Moro no puedo evitar creer que la Utopía es posible.

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